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De Puerto Peñasco, Sonora, hay una isla a 30 kilómetros de distancia. Se llama San Jorge, mejor conocida como la Isla de los Pájaros.
Aquí no crece ni el pasto pero si se da un recorrido fascinante.
La cita es muy de mañana en el Centro Intercultural de Estudios de Desierto y Oceános CEDO, desde aquí se toma una lancha para ir a la isla que está a media hora de las instalaciones.
El trayecto es por cuatro islotes que conforman a la isla con un paisaje solitario donde el mar y las aves son el único atractivo.
Las aves que anunciarán que alguien visita sus territorios son gaviotas, pelícanos y el pájaro bobo de color café oscuro, con patas como las de un pato. Su nombre se debe, según dicen, a que cuida demasiado su nido. Aunque te acerques él jamás se moverá.
Lo mejor del recorrido es cuando ves una colonia de lobos marinos machos que cuidan su harem y sus crías. Entonces hay que colocarse el snorkel y chaleco salvavidas .
Con un clavado te sumerges en las aguas del mar de Cortés para nadar con los jóvenes lobos marinos que son curiosos y se acercan para juguetear contigo.
Son inofensivos, en comparación con los machos que no se meten a las aguas por estar vigilando su territorio.
A través del visor van apareciendo peces de colores y, con suerte, delfines nariz de botella que se unen a tu aventura.
Durante cinco horas puedes sentir y disfrutar de la vida marina, además de entender porque son áreas protegidas.