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Tres de las mejores haciendas que funcionan como hoteles para dar estancias placenteras a sus visitantes.
Intimidad
La Hacienda de San Antonio en Comala, Colima fue construida en 1879.
Hoy es un hotel de categoria especial cuenta con 25 suites, terraza panorámica de dos pisos. Al caer la noche cada una de sus chimeneas se encienden para tomar un trago, leer un libro de su biblioteca, ver alguna película o escuchar las notas que provienen de su piano.
Jardines entre brechas con árboles de naranja, huertas de aguacate y árboles jóvenes y maduros de café, donde los gorriones, pájaros carpinteros y jilgueros trinan.
Siglos pasados
El Parador-Museo Santa Maria en el municipio chiapaneco de La Trinitaria, hace dos siglos fue una antigua hacienda que se dedicaba a la siembra de café, caña de azúcar, maíz y frijol.
Hoy tiene ocho habitaciones decoradas con obras de arte y muebles de siglos pasados.
La capilla es un museo de arte sacro. Pinturas, esculturas y vestigios de marfil tallado son algunas de las obras que podrás observar en tu estancia.
Casa de piedra
Convenientemente ubicada a sólo 10 minutos de Mérida, la Hacienda Xcanatún es un exclusivo hotel de lujo con 18 suites todas con amplios patios para colgar una hamaca, su construcción original data del siglo XVIII y fue remodelada en 1994.
Ofrece a sus huéspedes dos piscinas, spa, gimnasio y tres hectáreas de jardines con árboles ceibas y jacarandas.
Junto está la zona arqueológica de Dzibichaltún y a 15 minutos el puerto de Progreso.