aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Explorar el intestino grueso ya no es molesto

La cápsula endoscópica de colon permite al paciente hacer vida normal y realizar la prueba de forma ambulatoria. El dispositivo comprueba si existen lesiones en el último tramo intestinal, sin necesidad de sedación ni ingreso hospitalario

La doctora Carretero sostiene la píldora con cámara que permite explorar el intestino grueso.. (Foto: Cortesía Clínica Universitaria de Navarra )

Martes 16 de septiembre de 2008 GDA/ Universidad de Navarra, España | El Universal09:45

La última tecnología en técnicas endoscópicas permite al paciente que precise una exploración de colon realizarse la prueba de forma ambulatoria y llevar una actividad diaria normal, evitando tener que pasar por la unidad de endoscopia o por el quirófano y ser sedado.

La comercialización de la cápsula endoscópica del colon, disponible ya en algunos centros hospitalarios como la Clínica Universitaria de Navarra, y específica para la visualización de este último tramo del intestino, ha conseguido suprimir la mayor parte de las molestias que padecían las personas que se sometían a técnicas exploratorias más habituales, como es la colonoscopia. Así, las reticencias a practicarse un examen detallado de colon pueden llegar a ser inexistentes.

Entre los mayores beneficios que aporta el nuevo procedimiento destaca la posibilidad de que el paciente mantenga su ritmo de vida normal durante el tiempo que dura la exploración. Respecto a la colonoscopia, las ventajas que incorpora la cápsula en el plano diagnóstico comienzan porque al no causar ninguna molestia, se prescinde de la sedación. Además, evita la introducción de aire en el intestino y el riesgo de complicaciones que, en algunos casos, puede generar la colonoscopia.

No obstante, la preparación anterior a la prueba (dieta especial e ingestión de un laxante que facilite la limpieza del intestino grueso) es similar a la de la colonoscopia.


Mínimamente invasivo

El dispositivo con forma de cápsula presenta unas dimensiones de 33 x 11 mm. Sin embargo, su reducido tamaño permite albergar en su interior dos cámaras, ubicadas en los dos extremos del miniequipo, además de las lámparas necesarias para la iluminación interior del intestino, de las baterías y del emisor de las imágenes. Durante su recorrido, impulsada por el movimiento peristáltico del intestino, la nueva técnica endoscópica permite emitir a una velocidad de cuatro imágenes por segundo. Las instantáneas se graban en un receptor o holter que el paciente debe portar en el exterior.

El procedimiento comienza cuando la persona a la que se le explora ingiere la cápsula por vía oral en el hospital. A partir de entonces, y con el receptor incorporado en una bolsa externa, el paciente puede salir del centro médico y hacer una vida normal.

Esa misma tarde o al día siguiente deberá regresar al hospital para que los especialistas en Digestivo transfieran las imágenes del colon -captadas por las cámaras de la cápsula y recogidas por el holter- en un ordenador para su posterior estudio.

Por su carácter mínimamente invasivo y por la supresión de la mayor parte de los inconvenientes que una exploración de estas características suponía para el paciente, la cápsula endoscópica podría llegar a sustituir a la colonoscopia como técnica exploratoria diagnóstica, aunque nunca como procedimiento terapéutico.

Éxito del ensayo clínico

La reciente comercialización de este dispositivo para examinar el colon se consiguió después de que la técnica fuera sometida durante 2007 a un ensayo clínico internacional cuyo objetivo residía en valorar la eficacia del equipo.

El trabajo consistió en que cada centro estudiara un mínimo de 40 pacientes que presentaran sospecha de lesiones intestinales. La Clínica Universitaria de Navarra fue el centro europeo que más pacientes incluyó, con 63.

Las personas examinadas fueron sometidas también a una colonoscopia, técnica hasta ahora considerada la más apropiada para explorar este tracto intestinal. De este modo, los especialistas de Digestivo pudieron cotejar los resultados obtenidos mediante ambas técnicas exploratorias, valorar la calidad de las imágenes grabadas con la cápsula y objetivar las lesiones detectadas.

Resultados muy positivos

El dispositivo para examinar el colon lo fabrica la empresa israelí Given Imaging. Dada la importancia del ensayo, los resultados preliminares de la nueva técnica se presentaron en el Congreso Americano de Gastroenterología y posteriormente en el Congreso Europeo de Gastroenterología.

A la vista de las exploraciones efectuadas, los resultados obtenidos con la utilización de la cápsula cifran en casi un 80% los pólipos que han sido diagnosticados. En pólipos significativos, con un tamaño superior a 5 mm, los facultativos de la Clínica han detectado mediante la cápsula digestiva un 90% de los casos. En el futuro, las mejoras técnicas posibilitarán unos resultados todavía más próximos a los obtenidos mediante colonoscopia.

Según las tasas de éxito obtenidas, si se generalizara la aplicación de la cápsula digestiva mediante un programa de cribado para diagnosticar de forma precoz el cáncer colo-rectal, podría reducirse a proporciones mínimas la incidencia de esta patología oncológica, la segunda en índice de mortalidad en países occidentales después del cáncer de pulmón en hombres y del de mama, en mujeres.

Cabe subrayar que más del 90 % de los cánceres de colon se originan de una lesión previa, que son los pólipos, presentes en el intestino habitualmente de forma silente, sin provocar ningún síntoma, durante una media de unos 10 años, antes de que alguno de ellos se transforme en una lesión maligna. El diagnóstico de uno de estos pólipos mediante la cápsula endoscópica, conllevaría la indicación de una colonoscopia convencional, en el curso de la cual se confirmaría la existencia de la lesión y se podría proceder a su extirpación con lo que el riesgo de que esa lesión pudiera malignizarse en un futuro desaparecería.

Desarrollo de la cápsula

Aunque la idea de fabricar un endoscopio en miniatura y sin cables surgió a principio de los años 80, debido a las limitaciones tecnológicas, se tardó 20 años en conseguir el primer prototipo que pudiera tomarse por vía oral. Desde finales de los 90 más de medio millón de pacientes han ingerido una cápsula endoscópica y miles de médicos utilizan esta tecnología para la evaluación de sus pacientes.

Inicialmente la primera cápsula endoscópica se diseñó y comercializó para explorar el intestino delgado, siendo sus principales indicaciones el estudio de pacientes con hemorragia digestiva de origen desconocido, anemias por déficit de hierro y la sospecha de tumores y enfermedades inflamatorias del intestino delgado. Más tarde, en 2005, se comercializó la que permitía estudiar el esófago. Hasta 2007 no se había fabricado ningún equipo de este tipo que permitiera examinar el intestino grueso.

La diseñada por la marca israelí tiene la particularidad de alojar dos cámaras en su interior que permiten captar imágenes hacia delante y hacia atrás, al paso del dispositivo, a una velocidad de 4 imágenes por segundo.

Presenta además una batería de mayor duración que la empleada en la exploración del intestino delgado y tiene unas dimensiones de 31 x 11 mm de diámetro. Además incorpora un mecanismo por el que se puede mantener la emisión de imágenes parada e iniciarla horas después de haber sido ingerida. Este aspecto es importante dado que el tiempo que tarda la cápsula en recorrer el tubo digestivo hasta llegar al colon se estima en 2-4 horas, período durante el que no es necesario que la cápsula tome imágenes, evitando que agote su batería antes de llegar al colon.



PUBLICIDAD