Los problemas visuales son frecuentes entre los menores, basta echarle un ojo a las estadísticas: Uno de cada cuatro niños padece un problema visual, de acuerdo con la Academia Americana de Oftalmología (AAO), que recomienda que sean examinados antes de volver a la escuela para identificar problemas que pudieran afectar su desempeño académico.
Si observa que su hijo sufre dolor de cabeza al salir de la escuela, tiene los ojos irritados al hacer sus tareas o frunce el seño en el momento de leer, probablemente se deba a una dificultad en la visión como astigmatismo o miopía, explica el optometrista Roberto Tapia .
Ojo, mucho ojo
Si descubre alguna falla óptica tal vez requiera usar lentes que les brinden calidad, confort y protección visual, menciona.
El experto dice: "Si su hijo presenta bajo rendimiento escolar, bajas calificaciones, poca atención a las clases y se distrae mucho al hacer las tareas, es probable que presente problemas visuales y los padres ni siquiera estén enterados".
Y es que "una buena calidad visual es esencial para el desarrollo de los infantes, por lo que realizar la detección temprana de posibles problemas de la vista puede impactar en un mejor desempeño escolar y su calidad de vida en general".
Explica que hay errores visuales comunes en la niñez, como miopía, hipermetropía y astigmatismo, existen otros problemas como el estrabismo (ojos cruzados), la ambliopía (ojo perezoso) o la ptosis (párpados superiores caído) que también pueden alterar la vida escolar de los pequeños estudiantes.
Existe un factor de riesgo determinante para la salud visual infantil poco conocido por padres y maestros: la exposición a los rayos ultravioleta (UV) solares.
Protección oscura
"Durante la niñez estamos mayormente expuestos a los rayos UV solares, en una proporción tres veces más respecto a los adultos, ello debido a que hay una gran disposición a estar en ambientes al aire libre como en clases de educación física y actividades deportivas en la misma escuela o al salir de clases", asegura Tapia.
Esto porque el cristalino de un niño menor de diez años absorbe seis veces más radiación UV, lo cual puede ocasionar problemas como conjuntivitis, degeneración macular, daño en cornea y retina, así como catarata, principal causa de ceguera en el mundo.
Recuerda que es inevitable la exposición de los niños y niñas a los rayos solares, sin embargo es importante que los padres tomen medidas preventivas para procurar su salud visual, como el uso de lentes que ofrezcan una adecuada calidad visual así como protección al 100% contra los efectos de los rayos UV solares y el deslumbramiento.
Las amenazas han crecido, pues el uso de computadora puede provocar problemas en la calidad visual, principalmente estrés y fatiga ocular, por ello el uso de lentes brindan confort visual, al reducir la tensión y la fatiga ocular en los horarios de clase y estudio.
El optometrista Tapia asegura que los lentes Transitions son los únicos en el mundo que cuentan con el aval del Consejo Mundial de Optometría y de la Asociación Americana de Optometría como protectores al 100% contra los rayos UV.
En todo caso nadie debe olvidar que una visión saludable es sinónimo de una buena calidad de vida, por lo que aconsejó que tanto los niños como los papás acudan una vez al año con un especialista en salud visual (oftalmólogo u optometrista) para la realización de un chequeo de su capacidad visual y salud ocular.
Detectar si un niño tiene problemas de la vista es sencillo, hay que observar:
Mantiene los objetos de cerca tratando de enfocar
Poca habilidad para ver objetos a distancia como leer el pizarrón
Cruza o entrecierra los ojos
Tiene dificultad para leer
Tiene dolores de cabeza relacionado con periodos de lectura
Pestañea más de los normal
Se frota mucho los ojos
Cierra un ojo o se lo tapa para ver mejor
Se queja de visión borrosa
En ocasiones ve doble
Al leer, se pierde o se salta líneas
Hay lagrimeo o enrojecimiento de ojos