Los 550 jóvenes que participan en la 49 Olimpiada Matemática Internacional que se celebra en Madrid se enfrentaron hoy a la primera fase de la competición, en la que tuvieron que resolver, en cinco horas, tres problemas sobre geometría, desigualdades y teoría de los números.
La primera jornada de la Olimpiada, que se desarrolló en el recinto de la Universidad Politécnica de la capital española, repartió satisfacción entre aquellos capaces de responder a las tres cuestiones y decepción en los que se quedaron "en blanco".
Al término de la prueba, los seis estudiantes procedentes de China aseguraron que habían sido capaces de responder todas las cuestiones, que "no tenían especial dificultad", según comentó a EFE su guía-acompañante, Tao.
Por el contrario, dos de los seis españoles, Juan José Madrigal, de 17 años, y Diego Izquierdo, de 18, reconocieron que no habían sabido responder al tercero, y no por falta de tiempo en el examen.
El enunciado de ese problema pide demostrar que existen infinitos números enteros positivos n, tales que n al cuadrado más 1 tiene un divisor primo mayor que 2n más la raíz cuadrada de 2n.
"Realmente eran difíciles; el primero lo he sacado, en el segundo he puesto bastantes cosas... y en el tercero, ¡nada!", confesó Izquierdo, quien piensa que para este tipo de problemas se necesita un diez por ciento de conocimientos y un 90 por ciento de lógica y razonamiento.
Tampoco pudo con la tercera cuestión el argentino de 16 años Alan Givré, que se quedó "en blanco" a pesar de haber estado entrenándose durante un mes, según dijo.
Los españoles, que piensan estudiar la carrera de Matemáticas, asistieron durante diez días a un curso intensivo preparatorio en Barcelona de ocho horas diarias.
Mucho más tiempo, tres años, dedican a prepararse los seleccionados de China antes de cada olimpiada, algo que también ocurría en la antigua URSS, según apuntó a EFE el portavoz de la Real Sociedad Matemática Española (RSME), Adolfo Quirós.
El matemático español rechazó este método como forma de mejorar la posición histórica de España en esta competición, que calificó "de clase media-baja".
Por el contrario, animó a que más y más muchachos se decidan a participar en los concursos nacionales, como el que se celebra en primavera en la Universidad Complutense de Madrid.
Quirós pidió facilidades administrativas, ya que los españoles han tenido que examinarse de selectividad en vísperas de la Olimpiada, coorganizada por el Ministerio español de Educación.
En relación con los problemas de hoy, Quirós precisó que el primero fue de geometría, el segundo de desigualdades y el tercero, de teoría de los números, el que tenía "pinta de más difícil", si bien todos valían siete puntos.
El portavoz de la RSME explicó que la resolución de estos problemas suele requerir más creatividad, ingenio y habilidad matemática que conocimientos y fórmulas aplicadas.
"Los estudiantes son muy listos, no sabemos si superdotados, aunque no son 'computadoras humanas', esa es otra habilidad", dijo.
Suelen tener capacidad para detectar la estructura profunda de las cosas, establecer analogías y aplican la lógica como claves de la resolución.
Provistos únicamente de papel, lápiz y reglas, los estudiantes de secundaria de cien países iniciaron hoy las pruebas, redactadas en varios idiomas.
Durante el examen se les proporcionó agua y comida en el aula y acudieron al servicio acompañados por vigilantes.
A lo largo de la primera media hora pudieron plantear dudas sobre el enunciado de los problemas, consultadas por internet al jurado internacional, que está formado por los jefes de equipo de todos los países.
Un comité internacional eligió los problemas a resolver entre todos los propuestos por los países participantes.
Mañana se enfrentarán a tres nuevos problemas y los resultados se conocerán el próximo domingo.
Los vencedores, que consiguen únicamente este honor, tendrán probablemente abiertas las puertas de las mejores universidades del mundo.
Algunos premios Fields, considerados el Nobel de las Matemáticas, han ganado antes esta Olimpiada.
jigh