Peter Deng no acostumbra usar el correo electrónico. El problema, explica, es que es demasiado formal.
"Yo utilizo muy poco el correo electrónico", dijo por su parte Elk
Grove, de 17 años. El correo, explica, está reservado para la
comunicación con maestros y, por irónico que suene, para recibir
notificaciones de MySpace y Facebook.
Terren Wing, amigo de Deng, lo ve de esta manera: es menos cómodo. "Me
gusta mucho más el celular", explicó Wang, de 16 años. "Realmente sólo
uso el correo electrónico para enviar archivos o mantenerme al tanto de
las tareas escolares".
Deng y Wing no son los únicos adolescentes que rechazan el correo
electrónico y favorecen otras plataformas, como enviar mensajes por
celular, el chat y las redes sociales como Facebook y MySpace. El sitio
de microblogs Twitter y programas como Skype- que permite a los
usuarios hacer llamadas telefónicas por internet- también son muy
populares.
Un par de estudios realizados por el proyecto Pew Internet &
American Life mostró que los adolescentes se están alejando del
"anticuado medio" del correo electrónico.
Aunque 92% de los adultos encuestados dijo que usan el correo con
regularidad, sólo 16% de los adolescentes lo hace parte de su vida
diaria, al tiempo que los mensajes de texto (36%), el chat (29%) y los
mensajes en las redes sociales (23%) ganaron popularidad.
"Yo no creo que se esté dejando de utilizar... todavía es importante",
dijo Deng. "(Pero) enviar un mensaje es más sencillo, simplemente
puedes decir ‘¿qué onda?' y un correo electrónico debe ser más largo".
Wing también utiliza LiveJournal para dejar a un lado la formalidad y
dejar mensajes y comentarios a sus amigos. "Antes nada más nos
reclamábamos ‘¿por qué no me has regresado la llamada?' ... ahora mis
amigos tienen sus blogs y nosotros los usamos para estar en contacto".
Este cambio no es totalmente generacional. Debido a que el buzón de los
correos electrónicos se llena de spam, fotos, videos infectados y todos
esos boletines informativos a los que nos suscribimos, estamos buscando
formas más rápidas de interactuar digitalmente.
Por ejemplo, Jim Schraith, inversionista de 50 años que vive en
Sacramento, todavía utiliza el correo electrónico pero cada vez más usa
otras plataformas. "Uso Skype para comunicarme con mis socios porque es
mucho más inmediato", afirmó.
Para Mark Eagleton, el correo electrónico es el último recurso.
"Dependo mucho más del chat", dijo el programador de 35 años que
trabaja en Sacramento. "Mi buzón está lleno. Me llegan entre 200 y 500
mensajes diarios, es demasiado para revisar", indicó. "El correo lo
utilizo sólo mandar cosas a la familia o a mucha gente al mismo
tiempo".
Eagleton también es un gran admirador de Twitter, el servicio de
microblogs que permite a los usuarios subir mensajes de 140 caracteres
y "da seguimiento" a las actualizaciones de los amigos. "Es increíble
revisar lo que están haciendo", dijo. "También puedes usarlo para
hacerle preguntas a varias personas al mismo tiempo, es como un
servicio de mensajes instantáneos muy rápido".
Por el contrario, Steve Jones, también investigador del proyecto Pew
Internet & American Life, indicó que "se ha exagerado la muerte del
correo electrónico".
"Existen
más opciones para comunicarse pero el correo electrónico todavía tiene
muchas ventajas por sobre otros tipos de comunicación", dijo. Por
ejemplo, un correo electrónico es fácil de ignorar y eso puede ser muy
bueno. Otra ventaja del correo es que los usuarios pueden responder con
más calma que con otras plataformas, que con frecuencia requieren de
atención inmediata.
"Con el chat existe la expectativa de que
siempre estás ahí, de que contestarás de inmediato", mencionó. "Entre
más gente sea con la que te tienes que comunicar, más ocupado estarás y
eso puede ser bastante agotador". Además, señaló: "un correo
electrónico es fácil de guardar y te ofrece un historial de tus
conversaciones de una forma en la que otros medios no lo hacen", dijo
Jones. "En un sentido empresarial, es considerado tan bueno como el
papel", afirmó. Eventualmente, mencionó, los chicos se darán cuenta de
eso". (Traducción: Gabriela Cornejo)
hab