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El Renault coupé-cabriolet posee un diseño cautivador bien ejecutado, ya que siempre se ve exquisito, tanto con el techo retráctil de cristal como sin él. Este modelo francés es la versión más exclusiva de la gama.
Ahora los seguidores de la marca del rombo pueden disfrutar de la joya que faltaba en la familia Megane II.
Cuenta un línea fresca y moderna que combina distintos rasgos que le transmite un carácter deportivo con rasgos juveniles, sin dejar de lado su esencia de elegancia.
Este adonis francés coupé con techo de cristal duro plegable se convierte en cabriolet en apenas 22 segundos, de manera silenciosa.
Su toldo sky view permite que la luz invada el habitáculo con toda su intensidad, lo que brinda una sensación de espacio y libertad, incluso cuando el techo está puesto.
Este modelo se fabrica en la planta industrial de Douai, Francia, y el terminado final es llevado a cabo por la empresa carrocera alemana Karmann.
Esta belleza cuenta con un motor de 4 cilindros de 2.0 litros y 140 caballos de potencia y se acopla a una transmisión manual de seis velocidades que suma placer de conducción a la inigualable sensación de manejo que provocan los vehículos cabriolet.
El interior es confortable para los ocupantes de las plazas delanteras, aunque no tanto detrás, donde las plazas ofrecen un espacio reducido apto para niños.
El habitáculo combina armoniosamente un aspecto moderno y provocador, espacio razonable para este tipo de autos y la cajuela más amplia de su categoría en versión coupé.
En lo que a elementos de confort se refiere, este Megane II posee climatizador automático; sensor de lluvia; encendido automático de luces; radio CD y lector de MP3; computadora de a bordo de siete funciones, y cristales eléctricos para la cuatro ventanas.
Los asientos forrados en cuero, al igual que el volante de tres brazos con sistema regulable en altura y profundidad, la palanca de cambios y el freno de mano también están forrados de cuero. El aspecto seguridad es otro de los puntos fuertes de este nuevo modelo ya que posee frenos ABS con distribución electrónica de frenado (EBV) y el Sistema Renault de Protección (SRP) que se compone de bolsas de aire frontales adaptables, laterales de cabeza y tórax y de asiento para prevenir el efecto "submarinado".
El Megane II coupé-cabriolet incorpora arcos de seguridad para proteger a todos sus ocupantes. A su vez, la estructura de deformación programada más cinturones de tres puntos con pretensor y limitador de esfuerzo, completan un paquete sumamente cumplido en materia de seguridad.