Geeta Shah, a quien se le practicó una mastectomía recientemente, recibirá quimioterapia los próximos cuatro meses, lo que podría provocarle menopausia temprana a sus 30 años de edad.
Pero ella y su madre, Madhuri, creen que Shah sobrevivirá y que a la larga podrá tener hijos. En mayo pasado congeló 18 óvulos. Para Shah, el proceso de proteger su fertilidad implicó un respiro de su enfermedad.
"Entre toda esta tristeza hay algo bueno", dijo su madre.
Los pacientes hombres que padecen cáncer desde hace bastante tiempo tienen la posibilidad de preservar su fertilidad congelando su esperma. Los tres hijos del campeón del Tour de France, Lance Armstrong, fueron concebidos con espermatozoides que almacenó en un banco de esperma antes de recibir quimioterapia.
Las opciones para las mujeres se han desarrollado más lentamente. El primer bebé de un óvulo congelado nació en 1986, y desde entonces han nacido más de 550 bebés en todo el mundo.
Congelar óvulos es más complicado que congelar espermatozoides o embriones: el agua dentro del óvulo puede formar cristales de hielo, que pueden dañar al óvulo y sus cromosomas. De acuerdo con Fertile Hope, un grupo no lucrativo con sede en Nueva York que asiste a pacientes con cáncer, sólo 22% de los embriones desarrollados a partir de un óvulo congelado resultan en un embarazo.
Debido a que el índice de nacimientos con óvulos congelados es tan bajo, la Sociedad estadounidense de Medicina Reproductiva considera que la tecnología está en fase experimental.
Sin embargo, también considera que podría ser apropiada para pacientes con cáncer sin alternativas viables, siempre y cuando estén informadas de los riesgos potenciales de las medicinas para la fertilidad y de la extracción de los óvulos, los altos costos y las bajas tasas de éxito.
No obstante, los doctores señalan que muy pocas pacientes con cáncer están al tanto de sus opciones.
"Me parece que ni los oncólogos ni los pacientes piensan en su futuro como personas vivientes", dijo Kirtly Parker, un doctor especializado en infertilidad quien extrajo los óvulos de Shah".
En el pasado, tratábamos a los sobrevivientes del cáncer simplemente como afortunados sobrevivientes.
Saundra Buys, directora médica de la Clínica Huntsman para el cáncer de seno de alto riesgo, estima un incremento en la cantidad de pacientes con cáncer que quieren embarazarse al tiempo que las mujeres posponen ser madres hacia los 30 o 40 años, cuando el cáncer de seno tiene más probabilidades de aparecer.
El embarazo después de la quimioterapia implica distintos riesgos, dijo. Los avances en la quimioterapia y la radiación significan mayores tasas de supervivencia, pero los tratamientos pueden provocar infertilidad, dependiendo de las dosis, el sitio en el que aparece el cáncer y la edad de la mujer.
Y si la paciente es lo suficientemente joven como para pensar en tener hijos, señaló, también es lo suficientemente joven como para padecer cáncer nuevamente. (Traducción: Mariana Toledo).
fllq