Están los surfistas en acción en la playa de Zicatela o también es momento para aprovechar que los rayos del sol son menos agresivos para caminar el Adoquinado o la calle del Morro (a cinco minutos de distancia en taxi, uno del otro).
En las dos hay suficientes tiendas de artesanías, tablas de surf, aretes y colguijes para el cuello y ropa tipo hindú que se puede encontrar en Tribu Bazar, una boutique localizada en el Adoquinado. Además de las compras, hay tiempo para tomarse un café en Casa Vivaldi, en la misma calle, degustar varios tipos de mezcal o, simplemente, andar de mirón.
Otro camino me lleva hacia el hotel Posada Real, operado por la cadena Best Western. Hay que venir preparado para ver, desde sus jardines, uno de los atardeceres más espectaculares del país.
Para despedir al sol gigante y rojo, hace falta tener la cámara lista y un buen acompañante al lado.
Presenciar algo así, no tiene precio.
EL DATO
Uno de los mejores atardeceres que hay en México se presencia en esta región del Pacífico