Después de más de 30 años, el presidente de Microsoft dejará de
trabajar cotidianamente en la compañía con la que creció y planea
enfocarse en las empresas filantrópicas globales de la fundación
financiada con su fortuna. Pero a quienes conocen a Gates, y su apetito
por aprender, no les sorprendería que se involucrara en más
actividades.
"Bill tiene una mente curiosa y que abarca muchas cosas", señaló Paul
Allen, quien fundó con Gates Microsoft y sigue siendo su amigo. "Será
interesante ver en qué cosas termina sumergiéndose, porque una vez que
Gates se sumerge en algo, realmente quiere cambiar las cosas".
Allen y Gates comparten intereses en áreas tales como energía
alternativa e investigaciones sobre el cerebro, y Allen dijo que puede
visualizarlo colaborando en proyectos futuros. Gates también ha estado
pasando tiempo e intercambiando correos electrónicos con Nathan
Myhrvold, ex director de tecnología de Microsoft.
"Al quedar sin las tremendas responsabilidades y tareas del trabajo
diario en Microsoft, tiene la capacidad y la licencia para abrir sus
horizontes a cualquier cosa que llame su atención", dijo Myhrvold la
semana pasada. "Está aprovechando eso para aprender de todo tipo de
campos distintos, en ciencia y en asuntos mundiales". Myhrvold tiene
evidencia de primera mano: un reactor nuclear. Bueno, no un reactor
exactamente, sino la idea de uno.
Gates está invirtiendo en un proyecto de la empresa de Myhrvold,
Intellectual Ventures LLC, que trabaja en una nueva clase de reactor
nuclear que usaría combustibles distintos al uranio enriquecido. La
idea es crear un reactor más simple y barato, que genere energía limpia
sin problemas de desperdicios o proliferación. El problema es que los
resultados no se verían hasta en 20 o 30 años.
Pero es aquí, precisamente, donde Gates disfruta de una posición
inusual. Como una de las personas más ricas del mundo, le interesan
áreas científicas emergentes y puede asumir grandes riesgos; no depende
de las ganancias para pagar la hipoteca de su casa.
Gates establecerá su propia oficina, lejos de Microsoft y de la
fundación. Se estima que pasará dos días de la semana en ella, dos en
la fundación y uno en Microsoft. Tendrá su propio jefe de personal.
Gates ha dicho, sin embargo, que la oficina no significa mucho y que
pocas cosas despertarán su entusiasmo, a menos que se trate de "algo
dramático, que aplique nueva ciencia o enfoques médicos o de software
de vanguardia".
Un área de exploración que parecería natural para Gates es la síntesis
de biología y computación, campo denominado a veces "bioinformática".
Le interesan los aspectos comunes de ambas y alguna vez señaló que "las
dos industrias que dominarán el siglo 21 serán la biotecnología y la
tecnología de la información".
También ha indicado que una de las principales cosas que piensa hacer
es pasar más tiempo con científicos, educándose e identificando
potenciales proyectos innovadores y de alto riesgo que la fundación
podría apoyar o alentar a otros para hacerlo.
Algunos podrían describir la nueva era de Gates como un retiro, pero si
se apega a su plan podría estar tan ocupado, o más, que en el pasado.
En Microsoft, trabajará en proyectos seleccionados junto con el
director general, Steve Ballmer.
Aunque abandonó la Universidad de Harvard para fundar Microsoft, Gates
es quizá el prototipo de la persona siempre motivada a aprender. En sus
apariciones públicas, a menudo habla afectuosamente de su afición a
observar las clases universitarias de ciencia en línea.
"Es curioso", señaló Myhrvold. "Para una persona que básicamente no fue
a clases a Harvard, está estudiando más duro ahora de lo que pienso que
jamás lo hizo en toda su vida". (Traducción: Gregorio Narváez).
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