Mariano Palacios es su nombre y la marca de su empresa. Es artesano y
desde hace más de 30 años se dedica a elaborar piezas que conforman una
nueva corriente de arte contemporáneo.
Después de tres intentos por montar un taller, esta vez está decidido a impulsar parte de la cultura de su región.
La estrategia consiste en una colección de objetos decorativos para el hogar pero con una propuesta artística.
De este modo, Palacios considera que contribuye a promover el talento mexicano en otros países.
Asegura que como ya lo ha hecho en ocasiones pasadas, cuando llegó a
exportar su obra a Canadá y algunas partes de Europa, el mercado está
en el extranjero.
Al firmar sus creación con un sello propio, Palacios está convencido
que se cobra mayor notoriedad en planos donde cuesta mucho trabajo
abrirse un espacio.
La firma Mariano Palacios, aunque de reciente creación, cuenta con la
experiencia tanto en la técnica como en la comercialización de
proyectos pasados.
Apunta que con objetos para el hogar, tales como fruteros o floreros,
acaso marcos y motivos para decorar paredes, se crea un mercado para
gente no tan experta en arte.
Esto facilita la compra porque no se incrementan los precios y se mantienen al alcance del común de las personas.
En realidad se trata de arte contemporáneo, una nueva corriente de arte
mexicano que promete convertirse en propuesta mexicana hacia el
exterior.
Entre los planes de Placios está el crecimiento de la empresa. Acudió a
los financiamientos de Fonaes para capitalizarse y comprar materia
prima, esto para estar preparado cuando los altos volúmenes en pedidos
y la compra de piezas por parte de galerías lleguen.
Y no descarta emplear a jóvenes artesanos para promover la técnica que emplea.
Dice que a diferencia del resto de talleres él utiliza barro blanco, mismo que da color una vez se seca la pieza.