DÓNDE: Queenstown, Nueva Zelandia
CONCEPTO: una arquitectura elegante combinada con una
atención sofisticada y personalizada.
Los anfitriones han recorrido mundo., Para ellos charlar de la Costa
Azul, Dubai o San Cristobal de las Casas es casi hablar de su casa
misma.
Añádale el maravilloso escenario de las montañas y el lago de
Queenstown. El resultado es un perfecto escenario romántico y refinado
CAMAS: 19 suites de lujo con pantallas de plasma,
automatización en persianas y calefacción en el piso.
Todas las suites tienen cocineta y selectos frutos neozelandeses para
degustar. Los baños tienen paredes de vidrio, En la torre hay una
espaciosa suite cuya vista de las montañas la hace inigualable.
PLATOS Y TRAGOS: El
desayuno, en la parte baja del hotel, corre a cargo de un cheff que
puede hacer maravillas incluso de un simple omelette. Todas las tardes
los anfitriones –una pareja enamorada de México- hacen un ligero pero
ameno coctel para los huéspedes con vinos del país, entre los tintos,
no se puede uno perder los muy recomendables pinot noir de la región de
Queenstown.
COORDENADAS: en el de 21 Robins Road. A tres cuadras del corazón del pueblo y sólo 10 minutos del aeropuerto.
QUÉ MAS: en el área practican diversos deportes de aventura.
TARIFAS: 400 a 590 dólares neozelandeses (8.7 pesos por
dolar). Cuentan con paquetes para el famoso festival de invierno o para
usar el hotel como base en temporada de deportes invernales.
WEB: www.queenstownparkhotel.co.nz