Como "un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la
publicidad" describieron los científicos el hecho de que el día de
ayer, por primera vez en la historia de la publicidad, un anuncio se
lanzó al espacio para tentar con aperitivos de maíz a posibles
consumidores extraterrestres.
El reclamo sideral es parte de una campaña de Doritos, que se ha
asociado con los científicos de la Universidad de Leicester (centro de
Inglaterra) para marcar ese hito histórico. Según los científicos, este
anuncio, que viaja a la velocidad de la luz, tardó poco más de un
segundo en pasar la Luna, cuatro minutos y medio en dejar atrás Marte,
nueve minutos en rebasar el Sol y unas cinco horas y media en abandonar
nuestro sistema solar.
El anuncio se transmitió desde el potente Radar de Ultra Frecuencia de
500 megahertzios del Centro Espacial de la EISCAT (Asociación
Científica Europea de Radares de Dispersión Inconexa), radicado en el
archipiélago ártico de Svalbard, entre Noruega y el Polo Norte.
El mensaje publicitario va dirigido a potenciales clientes alienígenas
de un sistema solar localizado a 42 años luz de la Tierra y cuyos
planetas orbitan en torno a la estrella 47 Ursai majoris (UMA-47), que
se halla en la Constelación de la Osa Mayor.
A un ritmo fulminante, el anuncio puso rumbo a "un planeta identificado
en un sistema solar, en el que podría haber una ‘zona habitable'",
explicó el profesor Darren Wright, del departamento de Física y
Astronomía de la Universidad de Leicester. El anuncio muestra a una
tribu de Doritos que escapa de una bolsa y sacrifica a uno de sus
miembros como tributo al Dios de la Salsa.
Sin embargo, los alienígenas no verán esas imágenes, pues la grabación
se codificó con un sistema binario para que cualquier vida inteligente
en el espacio pueda descifrarla matemáticamente sin complicaciones.