Especialistas y recientes estudios han revelado que a nivel mundial el número de blogs
que hablan sobre el divorcio se incrementa con éxito. Según la
investigadora May Madden de Pew Internet y American Life Project, mucha
gente utiliza la web para contar su versión de una historia marital.
"Es una pizarra en blanco para descargar todas las frustraciones y
emociones de una crisis personal", explica Madden. Sin embargo, la
especialista admite que las repercusiones sociales y culturales sobre
la divulgación de la vida marital en la red aún no se ha manifestado.
El diario español Elpaís.com,
en su versión impresa, destaca el caso de Laurie, una mujer neoyorkina
que a través de su blog DivorcingDaze.com, ha sacado las implicaciones
de la separación semanalmente, mediante las grabaciones que sube a
Internet con una amiga suya.
El desahogo de Laurie es escuchado por 10 mil oyentes al mes. Sin
embargo, no todo es positivo en las narraciones de los divorciados.
Por ejemplo, Tricia Walsh Smith, una actriz británica que se está
divorciando de Philip Smith, un ejecutivo teatral, colgó un vídeo en
YouTube en el que anunciaba que nunca habían mantenido relaciones
sexuales, pero que a pesar de todo él tenía acumulada una buena reserva
de Viagra, pornografía y condones.
Por lo que la ex pareja de la actriz involucró a su abogado, quién negó las declaraciones vertidas en la web.
En ambos casos los representantes legales de las mujeres bloggistas interpusieron una demanda en su contra, pero las autoridades se han visto reacias a intervenir.
Además, las implicaciones en los hijos de las parejas que ventilan
su vida en Internet pueden ser dolorosas y no es recomendable, según
Irene Goldenberg, una catedrática emérita de psiquiatría en la
Universidad de California, Los Ángeles.
Por ese motivo, la psiquiatra recomienda pensar dos veces antes de publicar las intimidades de un matrimonio en la red.
cgb