El proyecto de pago con celular sigue en marcha y se prevé que entrará en operación los primeros días de julio.
De acuerdo con información de la Asociación de Bancos de México (ABM),
sí hay interés de todos los intermediarios en participar.
Incluso, algunas entidades sostuvieron reuniones con funcionarios de la
Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), a fin de presentar los
avances del programa.
A su vez, la CNBV les pidió revisar a detalle algunos temas relativos a
la seguridad. Pero a pesar de que la banca está lista, Telcel dice que
no.
La compañía de Carlos Slim, que tiene 76% del mercado, se niega a
participar porque argumenta que la plataforma que se seleccionó nunca
ha operado en el país.
En el Fondo de Infraestructura de Medios de Pagos Electrónicos (FIMPE),
mencionaron que las empresas de telefonía que entrarán son Telefónica,
Movistar, Iusacell y Unefon.
En la parte bancaria se incorporarán Banamex, Bancomer, HSBC,
Santander, Azteca, Mifel, Baregio, Bansí, Banorte y Scotiabank, entre
otros.
El FIMPE detalló que bajo este mecanismo los teléfonos podrán funcionar
como terminales punto de venta y el servicio no implicará costos
adicionales para el usuario, salvo la tarifa que cobre el banco por el
manejo de cuenta.
Sólo se requiere una cuenta de nómina, débito, ahorro o crédito; darse
de alta en el intermediario para obtener un número confidencial y pagar
en el comercio que esté afiliado.
En un principio, el mercado objetivo serán los jóvenes y la expectativa
es que se efectúen entre 4 y 5 millones de operaciones al año.
El FIMPE puntualizó que en los últimos tres años se hicieron las
pruebas de seguridad necesarias para evitar fraudes, incluso si se
pierde o roba el teléfono; la información que se enviará quedará
protegida, por lo que el riesgo de un ilícito es prácticamente nulo.
En el país hay cerca de 60 millones de celulares y por lo menos de 40 millones de cuentas bancarias.
La experiencia de pago con celular se registra sólo en tres naciones:
Japón, Corea y España; en este último país no se lograron buenos
resultados.
En el FIMPE destacaron que el retraso en la entrada en vigor del
programa se debe a que cada vez más intermediarios se sumaron al
esquema.
No obstante, las plataformas tecnológicas y de sistemas ya están listas para iniciar los primeros días de julio.
Con el programa de pago con celular, se busca aumentar el proceso de bancarización y reducir el uso de efectivo.