Los robots se han convertido en uno de los juguetes consentidos de los
niños porque en ellos visualizan al héroe de la historia; sin embargo,
muchos pequeños se imaginan que al crecer construirán uno igual, pero
al final esto se queda en un sueño.
Robotix Center (el primer centro de robótica educativa en México) le
cumple el deseo a los niños de entre 6 a 14 años por medio de talleres
que enseñan a crear un androide de cualquier tamaño y a desarrollar las
necesidades de éste.
Al respecto, Ricardo Correa, director comercial de Microbotix, asegura:
“Para la fabricación es necesario cursar 12 niveles, pero en tres meses
ya pueden confeccionar uno. Lo más importante es que se diviertan,
aprendan y que se sientan satisfechos por todo el trabajo que realizan
durante las cátedras”.
En ocasiones el niño ya no sabe dónde enfocar su energía y comienza a
desarmar los aparatos electrodomésticos del hogar. “Queremos que se
acerquen a esta oferta, que en el país no existe, y que los papás
brinden a sus hijos la oportunidad de canalizar la energía de su hijo
de una forma orientada”.
El también maestro platicó: “En clase llevamos un seguimiento muy
detallado de lo que ellos tienen; damos una retroalimentación a los
padres de cómo lo van logrando y cómo podemos mejorar. Es parte de un
programa educativo que queremos impulsar para los chiquillos
mexicanos”.
“Trabajamos con un esquema en el que combinamos un perfil de un
pedagogo con la de un ingeniero en robótica, lo que nos permite que los
niños desde muy temprana edad puedan empezar a desarrollar un
razonamiento matemático más avanzado y lo puedan aplicar en su vida”.
Hace algunos días se llevó a cabo la primera competencia llamada
Robotix Challenge en el Tec de Monterrey campus Estado de México, en el
que participaron 100 alumnos que tomaron el curso en la escuela de
robótica y resolvieron una serie de retos y echaron a andar su ingenio,
creatividad y capacidad de razonamiento matemático, por medio de un
sistema de diseño en la computadora para controlar al robot.
“El objetivo principal de este concurso fue demostrar que los chavos
mexicanos son capaces de enfrentarse a cualquier desafío y que se
diviertan al desarrollar los humanoides”, comentó.
A la hora de los premios, los chicos recibieron libros, robots,
descuentos para participar en los cursos de verano de Robotix Center y
acudir a un campamento en San Miguel Allende, donde podrán elaborar
robots.
La escuela busca consolidar todo el aprendizaje que se dio en todo el
año y que la gente conozca toda la gama y el concepto del servicio que
Robotix presenta para innovar en México.