Los médanos, dunas caprichosas de arena, se extienden frente a tus
ojos hasta el horizonte. Algunas tienen hasta 40 metros de altura. El
arenal de Samalayuca se te revela inconmensurable. Al contar con una
extensión de 145 kilómetros cuadrados es natural que te provoque esta
impresión.
Subes caminando estas dunas. El ascenso no es fácil pues el suelo, al
no ser lo suficientemente sólido, hace que te hundas y te resbales un
poco. Es aún de mañana, sin embargo tienes que apresurarte, al alcanzar
el sol su cenit, la temperatura subirá hasta 40 grados centígrados y se
volverá insoportable. Es necesario, de todas formas, que protejas tu
piel con bloqueador solar para evitar quemaduras por los rayos solares.
Has aplicado cera a tu tabla –de 1,30 metros de largo– para reducir la
fricción. Ésta te permitirá deslizarte rápidamente sobre las dunas en
declives de hasta 60 metros de longitud. Tardarás entre 15 y 20
segundos en descender.
Vas vestido sólo con playera y pantalón. En realidad no necesitas más
equipo pues, aunque te caigas, la arena es suave y no habrá de
lastimarte. Lo mejor es que podrás deslizarte una y otra vez, hasta que
te hayas cansado o hasta que el calor te impida continuar. El sandboard
no es una actividad que requiera de gran condición física pues tú
marcas el ritmo.
El arenal de Samalayuca se te antojará como un ente cambiante. El
viento constantemente moverá las dunas de lugar, lo cual te dará la
impresión de estar en un sitio siempre distinto. Al arreciar el viento
verás cortinas de fina arena en una atmósfera dorada.
Hubo una vez un mar
La vegetación en la zona de las dunas es escasa. Sin embargo en este
desierto chihuahuense se pueden encontrar algunas cactáceas y arbustos
como la gobernadora y el arbusto alquitranado. Su fauna es abundante en
pumas, coyotes, conejos, monstruos de Gila, ocasionalmente venado bura
y varios tipos de víbora de cascabel. En esta zona se encontraron
fósiles marinos de la era cuaternaria, en exposición al público en el
Museo Histórico-Arqueológico de San Agustín, que sugieren que estas
dunas alguna vez estuvieron cubiertas por el mar.
Al terminar montarás campamento y podrás realizar rapel u observación
de fauna. También podrás visitar el Museo Histórico-Arqueológico de San
Agustín, así como las pinturas rupestres de Samalayuca. En la noche
disfruta de una cena romántica –si viajas con tu pareja– preparada por
los guías o de una cena práctica a base de sándwiches. Al terminar
observa el cielo estrellado.
Aunque puedes practicar este deporte por tu cuenta es mejor contar con
un operador turístico como Nature Experience que además de
proporcionarte el equipo necesario y los alimentos podrá enseñarte, si
nunca antes has practicado este deporte, las técnicas básicas:
descensos, caídas y formas de frenar, así como técnicas de campismo de
bajo impacto para no afectar el entorno.
Formas de llegar
Se puede llegar desde Chihuahua, recorriendo una distancia de 323
kilómetros en cuatro horas, La carretera está pavimentada y en buenas
condiciones o desde Ciudad Juárez por la carretera que va hacia
Chihuahua. En ambos casos Nature Experience proporciona el transporte
necesario.
El precio de la expedición es de 3 mil pesos por persona. Incluye
hospedaje – el precio varia si es en hotel o casa de campaña-,
alimentos, preparación de los mismos, tabla de sandboard y transporte.
Algunos números
15
kilómetros
por hora es la velocidad promedio a la que te deslizas
140
centímetros
longitud de las tablas de sandboard
550 pesos
cuesta una tabla económica para iniciarte en el deporte