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Las Barrancas del Cobre en Chihuahua tendrán un cambio de imagen con la
construcción de un teleférico en la barranca de Divisadero, el cual
tendrá 5.5 kilómetros de longitud, y estará dividido en dos secciones,
convirtiéndose así en "el más alto del mundo", según explica Héctor
Valles, secretario de Desarrollo Comercial y Turístico de Chihuahua,
Se pretende que la nueva atracción esté terminada en octubre de 2010, antes del cambio de administración.
El proyecto forma parte del Plan Maestro Barrancas del Cobre de dicha
secretaría, en sociedad con Fonatur, para el cual es necesario reunir 2
mil millones de pesos.
De acuerdo con Valles, se está en pláticas con inversionistas
nacionales e internacionales para la recaudación del capital, aunque
preferirían que el proyecto fuera apoyado por capital mexicano, "para
que la derrama se quede en el estado y así poder ayudar a la comunidad
tarahumara, la cual aún vive en extrema pobreza".
En un principio, la compañía austriaca Input sería la encargada de
diseñar hoteles de gran turismo, pero generaba un impacto visual que no
coincidía con la imagen que se quiere manejar del país.
El atractivo turístico del teleférico, como es definido por Héctor
Valles, será el ancla para continuar con el cambio a las barrancas,
construyendo hoteles en la parte más alta del lugar, un campo de golf,
un centro de convenciones, senderos interpretativos, puentes colgantes,
casas de árbol, columpios, incluso una montaña rusa y hasta un elevador
panorámico para descender la cascada de Basaseachi.
Se dice que será un plan de bajo impacto ecológico y visual, ya que las
estructuras serán desmontables. Los visitantes podrán practicar,
tirolesa, descenso libre en bicicleta de montaña, rápidos en río y
nadar en aguas termales.