Este año la ciudad de Liverpool es Capital Europea de la Cultura 2008,
reconocimiento que se le da a una ciudad que resalte riqueza,
diversidad y los rasgos comunes de la Unión Europea.
La primera imagen que se remite a nuestra cabeza, cuando pensamos
en Liverpool, es la del mítico cuarteto "The Beatles" y es que, desde
los años 60, su trascendencia internacional los ha ubicado en un sitial
importante en la memoria del mundo.
Sin embargo, esta ciudad inglesa tiene mucho que mostrar pues ha
sido testigo de la historia europea desde el privilegio que le confiere
su calidad de puerto.
Es posible identificar en su historia una mezcla perfecta entre la
majestuosidad que le brindaron las tradiciones aristocráticas de antaño
y el esfuerzo y constancia que le brindó la clase obrera de la época
industrial.
En los siglos XVIII y XIX fue una ciudad vanguardista en la
construcción de muelles. Un ejemplo importante es el Muelle Albert,
abierto en 1846 para un sistema combinado de muelle y almacén. Hoy, el
Muelle Albert aloja museos, bares, restaurantes y lugares de oficina.
Aunque esta ciudad se vive en las calles es desde sus aguas desde
donde debe ser contemplada. Especialmente, desde el río Mersey que
ampara el perfil de la ciudad. Es posible, desde ahí, disfrutar un
paisaje urbano majestuoso en donde sobresalen El Royal Liver Building,
el Cunard y el Port of Liverpool.
La música, sin embargo, es el alma de la ciudad y los beatlemaniacos
pueden asistir a lugares como el Cavern Club, una parada obligada para
aquellos que quieren conocer el porqué y el origen de su talento, pues
fue en ahí donde se pudo presenciar los primeros conciertos del
memorable grupo.
Actualmente los iconos de la música de Liverpool son las bandas de
rock: The Coral y The Zutons, que responden a las tendencias
contemporáneas.
Y así es Liverpool, una ciudad que rememora la genialidad de una
banda, que se enorgullece del arte impregnado en las paredes de sus más
importantes edificios. Ésta es una ciudad que no hay que visitarla sino
vivirla, conocerla y luego disfrutarla.