Los avances tecnológicos en telecomunicaciones e internet han
abierto la puerta para poder cursar programas educativos o de
capacitación a distancia, facilitando el aprendizaje e incluso
obteniendo valor curricular.
Los requerimientos son tan simples
como tener una computadora con internet de alta velocidad, impresora,
webcam, una suite que permita trabajar con archivos desarrollados en
Office, y dependiendo del sitio, instalar un programa que funcione como
cliente para recibir e interactuar con los instructores u otros
usuarios.
Una de las organizaciones en nuestro país que ofrece
este tipo de herramientas es la Dirección General de Centros de
Formación para el Trabajo, en su área de formación en línea
(http://www.forlin.cidfort.edu.mx/).
En ella se ofrecen cursos gratuitos, en donde sólo basta pasar por un proceso de registro y aprobación para comenzar a tomarlos.
Durante este proceso se asigna número de matrícula, asesor y horario para dar un correcto seguimiento al curso.
De
igual forma que en la vida real se deben estudiar los temas en el orden
en que se presentan, así como desarrollar las tareas programadas y
contestar los cuestionarios respectivos de acuerdo con el calendario
establecido para obtener el resultado final del curso, los cuales
pueden tener una vigencia aproximada de dos a tres meses, pudiendo
acceder las 24 horas del día, los siete días de la semana.
Una
vez finalizado el curso se obtiene una constancia que respalda los
conocimientos teóricos y en ciertos casos, incluso un diploma.
vincent@pcformat.com.mx