WASHINGTON .— Cuando Trent Paul, de 28 años, fue ingresado en el
hospital tras un grave accidente, sus amigos se reunieron de forma
espontánea para rezar. Pero no en la iglesia, sino por internet.
Dentro
de la red social Facebook, el grupo Prayer Chain for Trent Paul (Cadena
de oraciones por Trent Paul) creció en apenas unos días a más de 900
personas.
“Trent es una persona que siempre está dando algo a los
demás”, afirmaron los amigos acerca del joven herido. “Ahora es tiempo
de que nosotros hagamos algo por él y recemos juntos”. Y así lo hacen
desde la página web interactiva del grupo.
Esta página es un
ejemplo de una nueva tendencia en Estados Unidos: cada vez crece más el
número de personas que cuelgan sus plegarias en la red.
Facebook,
Myspace y otros sitios, así como las páginas web de iglesias y
comunidades, ofrecen una nueva dimensión de la fe: la oración online.
Las páginas religiosas viven un auténtico boom.
Según un estudio
de la empresa de investigación de mercado ComScore, más de 23 millones
de personas visitaron páginas religiosas tan sólo en febrero. Se trata
de 18% más que en el mismo mes de 2007.
Si se busca en Google
Online Prayer Group (grupo de oración online) aparecen más de 2
millones de páginas. En Facebook hay más de 500 y en Myspace más de mil
grupos de oración que piden por determinadas personas, por la paz
mundial o solamente se reúnen por la necesidad de orar.
“La
oración online es una excelente oportunidad para las personas que
buscan ayuda y que a su vez quieren ayudar”, afirma la directora de
oración de la Iglesia Evangélica Luterana de América, Kathrin Love.
En
su web entraban en 2001 unos 800 correos por mes y ahora llegan casi 30
mil procedentes de todo el mundo, incluso desde lugares tan lejanos
como Bangladesh.
“Muchas personas no pertenecen a ninguna
iglesia, pero quieren hablar con Dios. Por eso acuden a los grupos de
internet”, según Love. Otros desean que más personas tomen en cuenta
las oraciones, quieren probar algo nuevo o ser parte de “algo más
grande” y descubrir nuevos caminos.
También ofrece línea directa
con Dios el portal GodTube.com, una versión cristiana del popular sitio
de videos YouTube. Según sus propios datos, la web tiene ya casi 320
mil miembros. Aquí no sólo pueden colgarse e intercambiarse videos,
sino que hay un “muro de oración” en donde se pueden “pegar” peticiones
o encender velas virtuales.
No hay que ser cristiano para entrar
en GodTube, se afirma en el portal. Sin embargo, la mayoría de los
videos tienen que ver con temas religiosos. Por ejemplo, un joven canta
una versión cristiana del hit “Umbrella” de la cantante pop Rihanna. El
video más popular del sitio muestra a una niña de cuatro años que dice
de memoria, llena de orgullo, el salmo El Señor es mi pastor.
Sin
embargo, la vida religiosa en la web también es vista con reservas. El
pastor bautista Mike Gilbart-Smith, de Washington, critica la tendencia
porque cree que sólo es una imitación artificial de una comunidad
auténtica. “La oración pertenece a la comunidad”.