La muestra Magnificencias Vaticanas, inaugurada este mes,
exhibe por primera vez más de 130 obras maestras recuperadas de los
depósitos de la Basílica de San Pedro, restauradas y analizadas por
expertos.
El gran rollo de Damasco con el blasón del Papa Alejandro VII,
los relicarios piramidales de Gian Lorenzo Bernini o los candelabros y
cruces que Pío IX compró al rey de Nápoles, son algunas de las piezas.
Promovida por la Provincia de Roma y el Centro Europeo para el
Turismo, la muestra permanecerá abierta en el Palacio Incontro , en la
capital italiana, hasta el próximo 25 de mayo.
"Obras maestras de la colección de la Fábrica de San Pedro" es
el subtítulo oficial de la iniciativa articulada en diversas secciones,
ligadas entre sí pero divididas por géneros: arquitectura, pintura y
artes aplicadas.
Los objetivos de esa distinción es representar lo mejor
posible la pluralidad de intervenciones en un único centro como la
Basílica de San Pedro, así como atestiguar la calidad de la
manufactura, pero sobre todo la variedad y la habilidad creativa de los
protagonistas del escenario artístico romano, que han aspirado a dejar
su huella en la basílica vaticana.
Sala por sala
Los visitantes podrán admirar del siglo XIV la serie de
esculturas "Los cuatro evangelistas", de Mino da Fiesole y Giovanni
Dálmata, mientras del periodo barroco serán expuestas obras de Gian
Lorenzo Bernini y Alessandro Algardi.
En la sección pictórica se exhibirán, por primera vez, algunos
fragmentos y frescos decorativos de la Basílica vaticana, mientras del
Archivo Histórico General de la Fábrica de San Pedro proceden
autógrafos de Benvenuto Cellini, Miguel Angel y Carlo Maderno.
La Fábrica de San Pedro es una institución creada por el Papa
Julio II en 1506 para seguir las fases de la construcción de la nueva
basílica y garantizar, después, los trabajos de mantenimiento del
templo más importante de la cristiandad.