Este pintoresco pueblo ubicado en una zona semidesértica de Baja
California Sur posee peculiaridades climáticas que lo han distinguido
del resto de la zona.
El Trópico de Cáncer lo cruza, lo que propicia que el ambiente sea caluroso pero sin llegar a ser sofocante.
Destaca su influencia artística debido a que se ha convertido en morada de intelectuales y personas vinculadas con las artes.
Los antiguos edificios que un día albergaron molinos de azúcar hoy son casas estilo mexicano y exquisitos hoteles boutique.
La mayoría de la población suele dedicarse a la elaboración y venta
artesanía y la pesca. El pueblo es famoso por sus antigüedades, ropa y
joyería. Un verdadero tianguis para serpentear la mirada y
engolosinarse de posibles souvenirs.
Por su estilo de vida silencioso y ameno, este rincón bajacaliforniano
es idóneo para descansar y rendirse a los placeres de una buena charla.
Abundan bares y cafés que invitan a dejar pasar las horas lentamente
sorbo a sorbo.
Además es famoso por albergar el Hotel California que, supuestamente,
inmortalizó en los 70 el grupo The Eagles. De paso se pueden apreciar
ballenas.
Sin embargo, aunque posee extensas playas que son el sueño de surfistas
y deportistas náuticos, el hecho de que como turista mexicano no puedas
acceder a ellas porque han sido cerradas por los extranjeros sigue
generando indignación y molestia.