Que siempre no. El gobierno español pensó mejor las cosas. Resulta
que la imposición de la norma que comenzó a aplicarse en mayo de 2007,
a cada uno de los mexicanos que visite tierras ibéricas, fue
"innecesaria".
A partir del 12 de febrero, los requisitos para poder viajar a España, se supone, son más flexibles.
En mayo de 2007 se anunció que todo aquel que no fuera miembro de la
Unión Europea debía presentar, ante el personal de inmigración,
recursos económicos suficientes (513 euros por un periodo hasta de
nueve días, más 57 euros por cada día restante) para solventar su
estancia, ya sea en efectivo, tarjetas de crédito con estados de cuenta
originales o cheques de viajero, además de mostrar las reservaciones de
hotel o las cartas invitación por parte de amigos.
A decir de Miguel Nieto-Sandoval, consejero de Turismo de España en
México, la norma seguirá vigente, sólo que a partir de la resolución
del 12 de febrero, ya no se exige a mexicanos ni a chilenos de manera
sistemática, es decir, a todos y a cada uno de los pasajeros que arribe
del extranjero a los aeropuertos españoles o a puntos fronterizos, sino
únicamente a quienes "despierten la intuición del policía" de que
pretenden permanecer de manera ilegal en el país.
Según el consejero de Turismo, el criterio del cuerpo de policías a
cargo no depende de la apariencia del visitante –si es gordito o
delgado, alto o bajo, moreno o rubio–, sino de la experiencia y
capacitación del mismo personal para detectar alguna anomalía. Esto
también implica la obligación de respetar la dignidad y derechos del
pasajero, aunque Nieto-Sandoval no niega que hayan surgido "tensiones"
en algún momento y que el comportamiento de los policías haya sido
inadecuado.
"Hubo una clara apreciación de que era innecesario exigir de manera
sistemática estos requisitos a un país como México", refiriéndose a que
son contados los casos de connacionales que ha sido detectada su
intención de permanecer de manera ilegal en España.
"Se ha exigido a los policías de inmigración ser menos estrictos
respecto de los requisitos económicos". Lo que no ha cambiado es la
acreditación de su alojamiento.