Cada día son más los datos que guardamos en la red; ahora los
servidores son los más grandes almacenadores de información que, de
llegar a fallar, colapsarían la vida de millones de personas.
Los
usuarios de internet han crecido de manera exponencial en los últimos
siete años en todo el mundo. Actualmente son más de mil millones de
habitantes los que están conectados a diversos servicios en la red de
redes.
El número de conexiones a internet creció en 265% en todo
el mundo de 2000 a la fecha; en América Latina este hecho representa el
9.6% del total.
El 38.6 % de las conexiones de internet se
encuentran en Asia, donde están los desarrollos tecnológicos más
avanzados del planeta, según comentó el doctor Fernando García Masip,
académico del Departamento de Comunicación de la Universidad
Iberoamericana Ciudad de México durante un foro acerca de la vida
alterna que se genera en internet.
Comunicación global
El
académico señaló que el uso de espacios en internet para almacenar
datos es cada vez más común, así como para compartir diversos recursos
e información, al grado que gran parte la comunicación de todo el
planeta está basada especialmente en ese medio.
Además, muchas personas, sobre todo de las generaciones más jóvenes, pasan horas en las vidas alternas que ofrece la red.
En
éstas se pueden relacionar con gente de todo el mundo e incluso
adquirir propiedades virtuales y “convertirse” en otros, pues tiene la
posibilidad de diseñar su avatar, que es la representación gráfica
(mediante un dibujo o fotografía) para su identificación.
El otro lado de la moneda
Por
otra parte, el académico advirtió que la dependencia que desarrollamos
de internet ha llegado a niveles insospechados en unas décadas y que,
desaforadamente, esto se traduce en un consumo desmedido de recursos
que le dan vida a la red que provee información y la almacena en
cantidades inimaginables.
Por ello, estos recursos han registrado
un alza respecto de la década pasada, cuando la energía eléctrica
todavía contaba con buenos niveles de generación, a diferencia de los
que se necesitan en la actualidad para hacer funcionar la red de
comunicación.
Ante esta situación, la generación de energía, así
como de métodos de enfriamiento, son actualmente imperativos para
mantener funcionando a la red, toda vez que el cúmulo de servidores que
se ha registrado en el mundo ha sido exponencial en la última década.
A
manera de conclusión, Fernando García Masip, enfatizó que el desarrollo
de las telecomunicaciones va ligado estrechamente a la energía y es
necesario que se haga un análisis a fondo de las repercusiones
ambientales a partir de la demanda que exige este nuevo medio
tecnológico.