El sol es la principal fuente de luz cuando viajamos, estamos
acostumbrados a sacar fotos en la playa, o en amaneceres y atardeceres.
Pero la noche tiene otro encanto. La gente, las ciudades y la playa
cobran otro aire y hasta provocan cambios de comportamiento, lo cual no
puede pasar desapercibido a un fotógrafo o quien aspire a serlo.
Claro que eso nos hace echar mano de otras técnicas distintas a las que usamos a mediodía o cuando apenas empieza a clarear.
También, a veces esos trucos nos ayudan a tener efectos que sorprenden a nuestros amigos y familiares.
Foto nocturna
Para las fotos de noche dependemos de la iluminación artificial.
Cuando encontramos un buen paisaje nocturno lo primero que debemos
hacer es tratar de captarlo sin usar el flash, pues eso arruina el
efecto de lo que nuestros ojos están viendo.
Al haber poca luz, necesitaremos compensar esa deficiencia con una
exposición larga, por lo cual será indispensable contar con un tripié,
hay algunos muy baratos, desde 400 pesos, hasta modelos que superan los
2 mil, compra lo mejor que tu economía te permita, pues este tipo de
fotos nunca salen si no es con tripié.
La lógica nos sugeriría que tratemos de abrir el diafragma lo más
posible (cercano a f.4) para obtener la mayor cantidad de luz , si
sigues esos pasos lograrás simplemente una foto bien hecha, como la que
puedes observar en el primer ejemplo.
¡A experimentar!
Ahora observa la misma foto, los faroles de la calle aparecen como una bola de luz casi redonda con muchos pequeños picos.
Pero cuando contradecimos la lógica y cerramos el diafragma hasta
f.22 o más, encontraremos... que las luces artificiales han tomado la
forma definida de estrellas de seis picos, como en algunos cuentos o
las postales navideñas.
La cantidad de picos se regula con la apertura del diafragma, debes
intentar distintas exposiciones para conocer el alcance -en pasos de
apertura de diafragma- de tu lente, intenta una foto en f.4, otra en
f.8, f.12, y ve checando los resultados.
Será necesario al cerrar diafragma, compensar dando un tiempo de
exposición más largo, dependiendo de la luz, puede alcanzar desde
cuatro hasta doce o más segundos.
Experimenta, la vida siempre da un pretexto para retratarla.