México es un país altamente deficitario en la elaboración de aceites de coco, con una producción de 50 mil toneladas y una demanda de 600 mil toneladas, principalmente en la industria jabonera y de cosméticos, que cubre el faltante con importaciones.
A pesar de que la República tiene 2 mil kilómetros de litoral y se cultiva coco desde Nayarit hasta Chiapas, por el Pacífico; en los tres estados de la península , Yucatán , Campeche y Quintana Roo, y en el Golfo, en Veracruz y Tabasco, "no se cuenta con oferta suficiente de coco, por lo que existe un potencial muy importante en su cultivo", dice Mauricio Barreto Peralta, presidente del Consejo Nacional del Cocotero, CONACO.
En entrevista con ELUNIVERSAL.com.mx, comentó que para revertir esta tendecia iniciarán una campaña en toda la República para promover las propiedades del coco.
Comento que en este momento en la CONACO hay 25 mil productores de once estados de la República, de los cuales 80% son ejidatarios o del sector social, con superficies de dos a tres hectáreas.
El estado de Guerrero concentra 45% de la producción total del país, y en su mayoría son pequeños ejidatarios; mientas que en Colima hay productores que tienen 500 hectáreas.
Para qué sirve
Es una industria importante, no se habla mucho de ella pero prácticamente todos los días tenemos contacto con productos elaborados con coco, principalmente en el caso del jabón de tocador, pues sus aceites se utilizan como insumo para elaborarlo.
Entre los principales consumidores de estos productos se encuentran Procter & Gamble y La Corona, que elabora el jabón Zote.
Otro uso importante es en al cosmetología, muchas cremas utilizan esencia de coco para su elaboración.
Además del aceite, de este fruto se extrae el sustrato de coco, que es la cáscara. "Se muele, se pulveriza, se le bajan las sales y se produce un sustrato que se emplea para la agricultura por hidroponia, que es la tendencia de producir alimentos en México y el mundo".
La hidroponia o agricultura controlada utiliza el sustrato de coco por sus características de absorción de nutrientes y de enraizamiento en productos como los jitomates, chiles, pepinillos, entre otros.
"En México estamos abasteciendo 30% de los sustratos a la agricultura techada, que también utiliza sustratos de hojas, pero cada día la tendencia es hacia el empleo del coco" ,aseveró.
La problemática
En los últimos años se ha registrado una baja de productividad por hectárea, que se ha dado por tres causas:
- La vejez biológica de las palmas, que en promedio tienen 65 años de edad, en donde la planta ya llegó a un ciclo biológico terminal, por lo que da poca fruta, poca compra y en consecuencia poca rentabilidad.
- Las plagas y las enfermedades que atacan a la palma de coco, entre ellas el amarillamiento letal, que afectó a la Península y el Golfo de México en la década de los 80. "Esta enfermedad devastó las plantaciones en la Península del Yucatán, el Golfo y Veracruz". Al parecer la enfermedad entró por los pastos que llegaron a Cancún. Otra enfermedad que afecta la palma es el picudo prieto, que es un gusano que mata a la palma. "Estas plagas han desanimado a los agricultores, que han optado por otros productos".
- El tercer factor es el económico, porque en México no se le ha dado un valor agregado al producto. Se puede aprovechar la palma de coco, la cáscara y el agua.
El entrevistado recordó que en México hubo un auge de precios durante la Segunda Guerra Mundial, pues el aceite se utilizaba para hacer la nitroglicerina, pero ahora tenemos un país abierto y están ingresando productos de Asia y Brasil en presentaciones que gustan al consumidor.
Por ejemplo, en el país no hay un tetrapack para jugo de coco, mientras que en los centros comerciales encontramos agua de coco con piña importad de Brasil.
Más información
www.conacoco.com.mx