La fotografía digital evoluciona a una velocidad exponencial, basta
echar un vistazo a libros, revistas y periódicos de apenas una década
atrás.
Los formatos 110, 35 milímetros y advantix que estaban en boga hace
unos cuantos años dejaron de ser las favoritas de todo el mundo.
Siempre es difícil decirle adiós a "algo" que te acompañó por
años, como tu cámara favorita que disparaba con cargas de 24 o 36
fotogramas.
Quizá eres del club de los nostálgicos, así que es probable que guardes
a esa cómplice en un lugar especial del clóset, con el debido cuidado
para que algún día vuelvas a disparar imágenes con esa textura tan
especial que sólo la fotografía análoga puede brindar de origen.
Pero precisamente su gran encanto para algunos es también su defecto para otros: "se ve vieja".
Ventajas
Precio. Una cámara réflex digital semiprofesional cuesta tres veces más
que una similar análoga, pero la inversión se recupera al disparar 3
mil 600 fotografías, que serían equivalentes a 100 rollos de película
–que ya no comprarás–, además de todas las fotos erradas que puedes
borrar de manera inmediata .
Sensibilidad. Cambiar de rollo fotográfico para adaptarte a cada lugar
y situación donde te encontrabas era una operación engorrosa. Ahora con
un par de clicks cambias desde el ISO 100 para fotos con buena
iluminación hasta el 1600 o superior, que se usa en condiciones de poca
luz.
Inmediatez. Ahora con la opción digital puedes saber
exactamente cómo salió la foto para repetirla o ajustar el equipo hasta
tener lo que deseas tal y como lo pensabas.
Errores ajenos. Quizá te entregaron tu negativo rayado, roto o mal
revelado en el sitio al que lo enviaste. Eso significaba un adiós a tus
fotos de aquel momento único.
Ampliación. Lo que empezó con seis megapixeles para los profesionales
ahora es una broma, incluso para los equipos que las abuelitas han
aprendido a usar, porque no es raro que los aparatos económicos de hoy
superen los 10 megapixeles y logres ampliaciones que pueden alcanzar un
metro de largo.
Se extrañará esa "impaciencia amable" de acabarse el rollo para
llevarlo a que se revelara y averiguar cuántas y cuáles fotos se habrán
logrado como uno deseaba. Pero los cambios siempre son importantes.
En mi caso yo no le digo adiós a esa época, es simplemente un hasta luego. Sigan fotografiando.