Cuando nadie lo quiere en su casa, o no confías en el cuidado de una
pensión para mascotas, no tienes otra opción mas que llevarlo contigo.
Más vale que esté bien educado, si no, tendrás problemas en el camino.
Si nunca antes lo habías sacado a carretera, será bueno que
comiences con paseos cortos, pero continuos en el auto. Llévalo
previamente al veterinario y vacúnalo. Pregunta si puede recetarle
algún medicamente para el mareo. Incluye en tu equipaje un botiquín
especial para él (las mascotas también lo pueden necesitar).
Cuando el trayecto sea largo, haz paradas continuas para
dejarlo caminar por unos minutos. Recoge sus necesidades. No las
abandones a la intemperie.
Si paras a comer en algún sitio, no lo dejes dentro del auto,
sobre todo bajo un sol de mediodía. Necesita beber, así que llena su
tazón con cubos de hielo para que el agua no se desparrame y se
mantenga fresca.
Si no puedes despegarte de tu mascota, es más sencillo y
económico para ti y mucho menos estresante para ella viajar en auto en
lugar de avión .