El tango levanta pasiones en el mundo entero. Tanto es así, que
un número creciente de extranjeros viaja a Buenos Aires para volcarse
en cuerpo y alma al ritmo musical que representa a la capital
argentina.
Un tour de una semana especialmente diseñado para estos turistas ávidos
de sacar "viruta al piso" incluye la compra de vestimenta tanguera,
clases de baile y noches de milonga para hacerse dueño de la pista.
Las artífices de este plan turístico llamado BA Tango Tour son
dos jóvenes argentinas, Paula Aczel y Mariela Rossi, que comparten la
pasión por el baile, y empezaron con el proyecto en el año 2002, cuando
la devaluación del peso argentino atrajo a más turistas extranjeros.
El servicio incluido
BA Tango Tour incluye una semana completa dedicada al ritmo del dos por cuatro en distintos escenarios.
El
grupo, que suele estar integrado por entre 10 y 15 personas, se aloja
en un hotel de cuatro estrellas, en el centro de la ciudad, y se
dedica, con un guía, a recorrer comercios relacionados con el tango,
asistir a espectáculos populares y también más tradicionales y tomar
clases de baile con profesores de renombre.
Incluye visitas a diferentes barrios de la ciudad y un día de campo en una estancia de las afueras.
El precio promedio con hotel cuatro estrellas oscila los 2 mil 500 dólares. El precio incluye las comidas.
En este tour los "alumnos" tienen la posibilidad de ser guiados por
profesores de prestigio, como Carlos Rivarola y Juan Carlos Copes.
De zapatos y milongas
Las compras más comunes son zapatos para bailar, que salen más
baratos que en otros países. Dos de las tiendas frecuentadas son Tango
Brujo y Neotango. Un par ronda los 240 pesos argentinos (77 dólares).
Las milongas o bailes que se organizan en locales especializados de
Buenos Aires, donde los apasionados del tango coinciden y demuestran
sus dotes en la pista, constituyen una de las partes más sabrosas del
tour.
Algunas de las milongas son de las más tradicionales, como las
que se programan en la Confitería Ideal, La Viruta y el Club Español.
También existe la opción de visitar lugares menos turísticos, sobre todo en barrios populares.
El código
Es importante saber algunos códigos antes de decidirse a salir a demostrar lo que aprendiste en la pista.
Las parejas deben girar en sentido opuesto a las agujas del reloj, para
no chocar. Además hay algunos códigos para invitar a bailar, como es el
del cabeceo, un método antiguo de formar pareja que todavía está
vigente.
Para las mujeres que vienen solas, se disponen acompañantes con los que
aquellas pueden lucirse. Esta función de compañero de baile es muy
importante, ya que el "milonguero" tiene que ver cómo se mueve la
mujer, antes de invitarla a ser su pareja.