Tel Aviv, 6 de Febrero .- La ciudad de Tel Aviv ha sido el escenario
elegido para el "Sextival" , el primer festival erótico que se celebra
en Israel y en todo Oriente Medio y que ha despertado el lado más
íntimo de un público ávido de emociones fuertes.
En un hangar
industrial del puerto de esta cosmopolita urbe mediterránea, decenas de
empresas dedicadas a la industria de la pornografía, el erotismo y los
productos relacionados con la creación de un entorno propicio para la
sexualidad presentaron esta semana sus últimas novedades.
Todo
estaba al alcance de la mano en las estanterías de los puestos: desde
las tradicionales cintas de vídeo pornográficas hasta consoladores y
vibradores de todos los tamaños, formas y colores, pasando por las
bolas chinas y excitadores de clítoris.
Tampoco faltaban
fustas y látigos para los más atrevidos, artículos fetiche como
lencería de encaje en colores vivos, columpios "para adultos" , aceites
y lubricantes aromáticos, incienso estimulante, bombones de temática
sexual, afrodisíacos, camas de agua y hasta una bañera de hidromasaje.
La
vagina artificial, para muchos la sensación de la feria, fue de los
únicos utensilios destinados exclusivamente al público masculino.
Y
tuvo gran éxito, apuntó Ifat, agente comercial del artilugio, antes de
explicar minuciosamente la versatilidad y las posibilidades del
dispositivo.
El programa incluyó espectáculos de streepers, y
puestas en escena sadomasoquistas, como una pareja en la que ella,
vestida de cuero negro, antifaz y botas de tacón muy afilado,
estrujaba, pegaba con una fusta y tiraba de los pezones con una cadena
a su víctima, encapuchada e inmóvil ante las agresiones de placer.
También
hubo lugar para la conciencia y, así, una conocida marca de
preservativos se publicitó mediante un condón de plástico gigante con
varios espermatozoides humanos que pedían desesperadamente al público,
sobre todo a las esculturales modelos israelíes, que les ayudasen a
salir de él.
Una de las empresas patrocinadoras del evento ha
sido Playboy Israel -de hecho, entre los asistentes se sortearon
entradas para visitar la mansión del magnate de la firma, Hugh Hefner,
en Los Ángeles-, y dos de las inevitables "conejitas" llenaban de
glamour la sala donde fueron entrevistadas por los canales eróticos
locales.
El festival abrió sus puertas el pasado martes y los
organizadores confían en que cuando se clausure esta noche haya visto
pasar a 30 mil visitantes, algo que de convertirse en realidad
mostraría que la iniciativa tiene futuro.
"Festivales como
este tienen lugar en distintas partes del mundo, y de maneras muy
variadas, como en Berlín o Las Vegas. Pensamos en la idea de traer algo
así a Israel durante casi cuatro años y hoy creemos que el público está
preparado para ser receptivo a la idea" , declaró a Efe la organizadora
del proyecto, Nitzan Kirshemboim.
Ex modelo de 32 años y
madre de dos hijos, la responsable se mostraba excitada ante el interés
despertado y apuntaba que "pese a que la gente joven en Israel está
bien enterada de lo que sucede en el mundo, hay quienes consideran aún
el sexo como algo vergonzante" .
Ante la posibilidad de que
el "Sextival" pudiera despertar protestas por parte de grupos radicales
judíos, explicó que no ha encontrado gran oposición a su idea, aunque
quizá sí algún recelo por parte de las empresas a la hora de publicitar
el evento.
"Yo respeto la vida privada de todo el mundo, incluidos los religiosos" , apostilló Kirshemboim.
Con
todo, cree que "el hecho de que se hable del festival es lo que
queríamos, crear debate, poner la cuestión sobre la mesa y decir que el
sexo entre dos personas adultas de forma consensuada está bien, es sano
y forma parte de la vida" .
Kirshemboim espera que el
"Sextival" siga su andadura y pueda abrirse camino para a partir de
ahora celebrarse cada año, aunque preguntada sobre la posibilidad de
trasladarlo a Jerusalén disiente de plano: "No creo que podamos
hacerlo" .
Tel Aviv es la ciudad más laica y liberal de
Israel, y punta de lanza del turismo homosexual en un estado donde la
ortodoxia judía domina gran parte de la sociedad civil.
pmm