GINEBRA.— El teléfono celular se expande vertiginosamente: teniendo en
cuenta las cifras aportadas por las estadísticas, una de cada dos
habitantes de los países en vías de desarrollo posee móvil, según el
Informe sobre la Economía de la Información 2007-2008 de la Unctad,
presentado ayer en Ginebra.
Mientras que en 2005 sólo una de cada
cuatro personas hacía uso de la telefonía móvil, la proporción actual
ha pasado a ser de una cada dos.
La tendencia es clara: en los
países subdesarrollados el teléfono celular está pasando rápidamente a
ocupar un importante lugar como medio de comunicación, según el informe
de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo
(UNCTAD) dedicado a las tecnologías de la información y las
comunicaciones (TIC).
En cambio, en los mismos países el crecimiento observado en el sector del internet es más lento.
En
promedio, sólo 13% de la población está conectada a la red global,
mientras que en los países industrializados las cifras son de 65%.
La
enorme expansión de la telefonía móvil beneficia en primer lugar a
comerciantes y pequeñas empresas, según afirma la investigación.
El informe de la UNCTAD determinó que las ventas realizadas a través del móvil han aumentado considerablemente.
Por
ejemplo, refiere el estudio, las empresas en África recurrieron
mayormente al teléfono móvil a la hora de contactar a sus clientes y
proveedores.
Por su parte, para las empresas de comunicación
móvil los países en vías de desarrollo representan en este momento el
mayor potencial de crecimiento.
En otras regiones de mayor poder adquisitivo, el mercado está saturado, ya que muchas personas tienen más de un móvil.
Internet, para industrializados
Por
otra parte, si bien a nivel mundial la cantidad de usuarios de internet
aumentó, la mayor parte de gente en red vive en países industrializados.
En
ese sector, las diferencias también se hacen sentir en la capacidad que
tienen las conexiones ofrecidas, aseguró Anh-Nga Tran-Nguyen,
especialista en telecomunicaciones de la UNCTAD.
Por ejemplo,
sólo 2% de la población que habita regiones menos favorecidas posee
banda ancha, mientras que en los países desarrollados la cantidad de
habitantes que cuentan con dicho acceso a la red es de 28%.
En países como Benin o Afganistán esta tecnología directamente no existe.