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Inspirados por el ambiente y diversión tradicionales de Nuevo Orleans, que hasta entonces sólo conocían de “oídas” y por televisión, tres mexicanos visitaron Luisiana en 2005 e importaron una fusión de ritmos y alimentos que concentraron en un restaurante-bar de la colonia Condesa, en la ciudad de México.
Éric Alanís, director de franquicias de Zydeco, explica que la intención era operar un concepto novedoso de entretenimiento en el país, por lo que se acercaron a la oficina de turismo de Luisiana a plantear la idea.
Así, recibieron la asesoría y apoyo para retomar los elementos más importantes de la cultura y vida en Nuevo Orleans, los cuales se retoman en la decoración y ambientación del sitio que abrió en mayo de 2005.
Próximo a cumplir tres años de operación, el restaurante-bar sustenta el crecimiento de la marca en el esquema de franquicias, con el que ya cuenta con dos unidades abiertas: una en Acapulco y otra en Cuernavaca.
Sin embargo, el ritmo de aperturas para este año prevé dos restaurantes más en la ciudad de México —en Satélite y Polanco—, además de Querétaro a finales de febrero y un tercero en el sur de la ciudad pero con capital corporativo.
Una vez cubiertos estos territorios, sólo quedaría por ocupar la zona de Santa Fe en la capital del país, según el plan de aperturas para la ciudad de México, y el siguiente paso serían las ciudades medianas de la República.
Con apio, pimiento y cebolla
Uno de los atractivos del lugar es la comida, asegura Alanís.
Se trata de una combinación criolla: entre italiana, española y francesa, muy condimentada “que llega a ser picosa, pero no tanto como la mexicana”.
Esta característica del negocio está reforzada por la experiencia de más de nueve años de los socios en el ámbito gastronómico.
Alanís, de 26 años, explica que una de las empresas del grupo ofrece servicios de banquetes a El Lunario en el Auditorio Nacional y otra atiende igualmente comidas en provincia.
Incluso, el éxito de la marca no es fortuito, pues los empresarios ya operaban otros restaurantes y bares en la Condesa.
De ahí el reconocimiento de la Asociación Mexicana de Franquicias a Zydeco como un concepto innovador, que le permitió llevar la marca a la feria del sector en Valencia.
“Fuimos a la feria de Valencia y estamos en pláticas para ver si en año y medio podemos empezar con la apertura internacional”. Alanís adelanta que en Toledo, Valencia y Madrid ya hay inversionistas interesados; incluso este acercamiento con España llamó la atención en Sudamérica, donde empresarios de Venezuela, Argentina, Guatemala y Costa Rica estarían interesados en importar la marca.
“No nos queremos comer todo el pastel en dos años, tenemos tiempo”, asegura el joven empresario un tanto confiado del crecimiento que ha mostrado su firma.
A diferencia de otros lugares donde la cocina no es un factor importante, Alanís asegura que el servicio de alimentos cumple una doble función en el bar.
La primera es ofrecer platillos para “picar al centro”, pues se acostumbra llegar en grupos de 10 a 30 integrantes con un consumo promedio de 235 pesos por persona y la otra como estrategia para prolongar el tiempo de consumo.
“La idea es que la gente se quede. El reto es que lleguen temprano a comer y se queden a la noche”.
Sin embargo y aunque Alanís sostiene la trascendencia de la comida en el concepto, éstos sólo representan 10% de la facturación total estimada en un millón de pesos al mes.
Martes gordo
El mardi gras, la fiesta anual más importante en Nueva Orleans, da lugar a un festejo peculiar con gorros y antifaces dentro de los 200 metros cuadrados de Zydeco en la Condesa.
Éric Alanís explica que, aunque a lo largo del año se realizan distintos eventos, ésta es la fecha esperada para vivir la fusión de culturas del característico lugar situado sobre el delta del Río Mississippi, al sur de Estados Unidos.
El carnaval se celebra un día antes del Miércoles de Ceniza, con el que inicia la Cuaresma, por lo que la fecha varía de un año a otro.
Alanís explica que la gente acude a esta celebración para bailar como si se estuviera en las calles de Nueva Orleans y el festejo se repite en los cumpleaños de los visitantes, por lo que en un año puede haber varios martes gordos.
En cuanto a música, la propuesta del restaurante es música en vivo en ciertos días de la semana alternada con una selección de jazz y blues.
Entre los planes de la firma está llevar en gira a un conjunto de música zydeco por el país y que éste se presente en los bares de la cadena. El joven empresario asegura que en el espacio del inmueble o en el de las franquicias, entre 200 y 400 metros cuadrados, está garantizada una serie de espectáculos, además de que ayuda a ver el sitio lleno. Porque la gente jala a gente, dice Alanís, al asegurar que la estrategia de la firma es abrir unidades dentro de corredores destinados para este fin.