Las tarifas de telefonía celular en esquemas de prepago deben
disminuir, pues éste es el mecanismo más usado por los segmentos más
pobres de la población, pero resulta ser el más caro, señala el Centro
de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).
En un documento
titulado Retos para el desarrollo del sector telecomunicaciones en
México, elaborado por el programa Telecom-CIDE y el cual se entregó a
la Comisión de Comunicaciones y Transportes del Senado, en el marco de
las discusiones para las reformas a este sector, destaca además la
necesidad de revisar las tarifas de interconexión que se pagan para
completar llamadas de un teléfono fijo a un móvil. “Es de especial
importancia la necesidad de revisar las tarifas de interconexión, en el
caso fijo-móvil, uno de los componentes de la tarifa, el cargo por
facturación y cobranza no se ha revisado en los últimos ocho años”.
Por
otra parte, el estudio resalta que no hay razón para limitar la
inversión extranjera en las redes de telefonía fija, pues lo único que
genera es que lleguen menos recursos al sector, y tampoco existe un
motivo para dar un trato diferenciado a distintos segmentos.
En
materia de concesiones, el CIDE se pronuncia en favor de transitar a
esquemas más sencillos como es el caso de “autorizaciones generales” o
avanzar hacia la figura de “concesión única”, mediante la cual sea
posible prestar todos los servicios que la tecnología permita y que el
operador, con base en su propia estrategia de negocio, así decida. “El
otorgamiento de nuevas concesiones o servicios de telecomunicaciones no
debe estar sujeto a la protección de los mercados de las redes
establecidas”, señala.
Otras de las recomendaciones es que se
supriman las funciones de regulación de la subsecretaría de
Comunicaciones y se concentren estas facultades en la Comisión Federal
de Telecomunicaciones (Cofetel), órgano que además debería ser el
encargado de elaborar la política sectorial congruente con la
regulación del sector.
También es necesario crear un comité
intersectorial en el que se organicen las funciones gubernamentales y
privadas, cercano a los funcionarios públicos encargados de tomar
decisiones sobre el sector de las telecomunicaciones y a los
responsables de las estrategias tecnologías de la información en el
gobierno.
Respecto a un mejor uso del espectro radioeléctrico, el
CIDE señala que se deberá pensar en esquemas de asignación distintos a
las subastas y flexibilidad en su uso y que las concesiones de éste
para usos específicos se liciten sujetas a medidas que eviten la
concentración y el atesoramiento de este recurso.
Considera que
se debe crear un mercado secundario de espectro radioeléctrico a través
de la planeación periódica de licitaciones para evitar la especulación
de este recurso.