El sector turístico, impulsado por el crecimiento de los mercados
emergentes y las economías en desarrollo, mostró un comportamiento al
alza en todas las regiones, con Oriente Medio a la cabeza y una tasa
interanual del 13%, seguido de Asia y Pacífico con el 10%; África, el
8%; América del Norte y América del Sur, el 5%; y Europa, el 4%.
De los 52 millones de turistas adicionales que viajaron en 2007 a
diferentes destinos internacionales, Europa recibió 19 millones; Asia y
Pacífico, 17 millones; las Américas, 6 millones; Oriente Medio, 5
millones; y África, 3 millones.
Aunque, la OMT no dispone aún de los datos relativos a los
ingresos por turismo, su secretario general, Francesco Frangialli,
adelantó que 2007 también ha sido un buen año en cuanto a la
facturación del sector mundial, cuyo aumento podría alcanzar un nivel
similar al del volumen de turistas.
Frangialli destacó que el avance en el número de turistas en
2007 se produce por cuarto año consecutivo, tras el estancamiento que
tuvo lugar entre 2001-2003, después de los atentados terroristas del
11-S en Estados Unidos.
Pese a las fluctuaciones de la economía, las perspectivas para
el presente ejercicio, salvo si Estados Unidos entrara en una recesión
profunda, siguen siendo de crecimiento, aunque algo desacelerado,
aseguró Frangialli, para quien "el hundimiento del sector no entra en
el campo de lo posible".
España ha mantenido su segunda posición mundial en 2007, por
detrás de Francia, aunque tanto el mercado galo como el italiano, otro
de sus competidores más próximos, experimentaron subidas superiores al
de España en la afluencia de viajeros, que fueron del 2.6% y el 7%,
respectivamente, frente al 2% de nuestro país, según el barómetro de la
OMT.
Europa se mantiene como la primera región de destino mundial
con una cuota superior al 50% de todas las llegadas turísticas
internacionales, con 480 millones de viajeros en 2007.
hab/alcr