Lleva a tu mente la imagen de un caballo jalado por un joven en el
parque y una hilera de niños esperando su turno para subir en aquel
animal ¿Ya lo recordaste? Tal vez tú fuiste uno de esos niños que
tuvieron su primer encuentro con aquellos animales en medio de la selva
de concreto en lugar de hacerlo en un rancho o en la naturaleza mejor
conservada.
¿Qué harías si supieras de una experiencia con caballos poco común
pero de acceso simple para el turista? Se trata de una cabalgata...
literalmente arriba de las nubes.
Esa posibilidad se detonó en una población en los límites de
Veracruz y Puebla, vecina de un proyecto denominado Centro Ecoturístico
Las Trancas, en las faldas del volcán Citlatépetl (mejor conocido como
el Pico de Orizaba), a más de 3 mil metros sobre el nivel del mar,
donde el frío cala y la cosecha es poca.
Sus habitantes se dieron cuenta que dedicarle una parte de su tiempo
a la actividad turística podría ser rentable para ayudarles a
mantenerse, y así organizaron una variedad de actividades, desde
preparar quesadillas y alimentos directos del corral, hasta ofrecer
paseos a caballo y recorridos por el bosque, pastizales y la media
montaña.
Los paseos a caballo son los que más llaman la atención de aquella
lista de posibilidades, porque: ¿quién puede presumir haber cabalgado
sobre las nubes?
Aunque la idea parece descabellada no lo es tanto, para nada se
trata de domar a un pegaso, simplemente debes recordar que el recorrido
en el caballo inicia a una gran altura y termina nada más que a los 4
mil 260 metros sobre el nivel del mar, en el refugio más famoso del
Pico de Orizaba, el llamado Piedra Grande.
Para llegar hasta estos sitios es necesario tener una gran
orientación y conocer los caminos porque seguramente un mapa no servirá
del todo, es más, ni un GPS podrá llevarte por cada camino sin
perderte, así que lo mejor será probar la seguridad de un operador
turístico.
La empresa que organiza los recorridos tiene su base en la capital
de Puebla, donde puedes llegar en la comodidad de tu auto o solicitar
que pasen por ti al aeropuerto o a la central de autobuses.
El trayecto de la capital poblana hasta el centro ecoturístico es de
tres horas. La cabalgata tiene una duración de tres horas de ascenso y
dos de descenso.
Si no tienes experiencia puede ser molesto subir tantos metros en una
sola jornada, lo que se puede traducir en " mal de montaña". Te
recomendamos permanecer un fin de semana por lo menos.
Cuando el sazón se valora más
Los desayunos y comidas ofrecidos por los habitantes son inolvidables:
quesadillas, tacos, huevos con mucho sazón, pan traído del pueblo. Lo
único caliente en este lugar son precisamente los alimentos, porque
todo lo demás está frío o congelado.
Después de cargar energía con las tortillas de comal, calentado con
la leña, es tiempo de cabalgar, siempre acompañados por los guías que
reparten equipo de seguridad y cargan las provisiones.
En el camino es fácil encontrarse con liebres, ardillas, coyotes y si tienes mucha suerte un lince.
Según la temporada del año es posible que llueva o nieve y en caso
de una tormenta eléctrica será necesario cancelar la travesía por
motivos de seguridad.
Antes de acudir pregunta a los guías qué necesitarás llevar,
recuerda seleccionar una mochila cómoda donde cargar agua, alguna
ración de chocolates y la inseparable manta o impermeable.
Así estará completa la hazaña, el día en que subiste la montaña más
alta de México, una de las más elevadas de América, casi hasta su cima,
cabalgando como todo un vaquero.