Tengo mi lista de títulos favoritos de videojuegos y quisiera tener más
tiempo para jugarlos sin sacrificar horas de sueño, que luego me dejan
en estado zombi durante un día entero.
Semejante reflexión se
relaciona con la petición de escribir sobre tres juegos que me gustan
por parte de un miembro del staff de la revista Gamers, de la cual soy
editor en jefe.
Regularmente paso más tiempo informándome de
videojuegos que escribiendo de ellos como me gustaría, me he dedicado a
leer sobre el comportamiento de la industria en nuestro país y
alrededor del mundo, a descubrir las posibilidades y alcances infinitos
de los videojuegos en nuestra sociedad, como parte de nuestro estilo de
vida, como parte del entretenimiento diario de millones e incluso de su
influencia para el avance científico y tecnológico en distintas áreas
de la investigación.
Es entonces cuando me doy cuenta de que,
quienes formamos parte de este mundo alterno de historias, renders y
engines, somos afortunados de estar en contacto con una realidad
paralela que se mueve vertiginosamente, que crea controversia, que
mueve economías, que cotiza en la bolsa, que genera competencia y que
además es endemoniadamente divertida. Pero que por desgracia muchos lo
han olvidado. Ya para terminar con mi extraña reflexión y por si
alguien se lo preguntó, algunos de los títulos que están en esa lista
son Rayman Raving Rabbids, Rock Band, Guitar Hero III, Wii Sports,
Mario Kart, Resident Evil: The Umbrella Chronicles y otros tantos más.
susana@gamers.vg