La primera guía científica para operar con seguridad MP3 fue revelada en 2006.
Cory
Portnuff, de la Universidad de Colorado en Boulder, y Brian Fligor,
director de Audiología del Hospital Infantil de la Escuela Médica de
Harvard, determinaron que una persona promedio puede oír hasta 4 horas
y media al día un reproductor en un nivel de 70% de su volumen.
Tras
probar cinco tipos de aparatos (incluidos tres modelos del popular
iPod), encontraron que el daño auditivo puede ocurrir cuando éstos son
escuchados a su máximo volumen durante más de cinco minutos diarios con
los audífonos suministrados (de botón).
“El riesgo de pérdida auditiva aumenta si el sonido es reproducido intensamente durante largos periodos”, indicó Portnuff.
¿Y
qué hay respecto a los celulares? Un estudio conducido por el
otorrinolaringólogo indio Naresh K. Panda en 2007 halló que quienes
hablan más de una hora al día pueden experimentar problemas para
percibir sonidos de alta frecuencia. Esto significa dificultades para
distinguir fonemas como el “s” o el “h” en una charla (en inglés).
La
prueba —que comparó capacidades auditivas de 100 usuarios regulares y
50 personas que no emplean móvil— también determinó que el uso de éste
por más de una hora al día durante cuatro años aumentó la incapacidad
para distinguir sonidos.
Pese a los resultados, Panda, del
Instituto de Educación Médica en Chandigarh, admitió la necesidad de
estudios posteriores con grupos más numerosos. Por lo pronto, sugirió
hablar menos por el celular: “Debemos educar al público para que sólo
lo utilice cuando es necesario”. (Sciencedaily News; University of
Colorado, Boulder; Web MD)