¿Se acuerda de aquel libro que a todos nos hacen leer en la secundaria en donde conocimos a Louis Pasteur, el primer gran cazador de microbios, quien se dio cuenta de que con esos microorganismos se podían crear vacunas para evitar enfermedades?
Pues hoy, a más de un siglo de esos primeros experimentos con microbios, la empresa AliBio, con Alfredo Suárez al frente, se dedica a la investigación, desarrollo, producción y comercialización de productos de biotecnología para el mercado agrícola, acuícola y para el tratamiento de aguas residuales.
En entrevista con ELUNIVERSAL.com.mx, este ingeniero civil de profesión, pero biotecnológico por vocación, narra cómo nació su empresa, que es la primera PyME en Latinoamérica en solicitar un reporte de sustentabilidad al Global Reporting Iniciative, y la primera a la que se lo otorgan. En México sólo cuentan con esta certificación cuatro empresas: Pemex, Cemex, Peñoles y British Tabaco. En el mundo sólo 700 empresas han presentado este reporte.
El costo del estudio fue financiado por el World Resources Institute (WRI) que los apoyó a través de la aceleradora de empresas sustentanles New Ventures.
En el mercado agrícola están enfocados a exportadores hortícolas y frutícolas y en el acuícola a la camaronicultura.
En el tratamiento de aguas residuales venden sistemas de tratamiento, soportados por la biotecnología que ellos mismos desarrollan.
Los bichitos
En AliBio, a través de la biotecnología elaboran microorganismos que incluyen: bacterias, levaduras y hongos. "Los tres géneros son microorganismos que son totalmente benéficos, son naturales. Nosotros los hemos estudiado y en nuestro cuerpo hay trillones de bacterias que trabajan para nosotros en muchas partes del organismo para volverlos compuestos químicos más simples que puedan ser absorbidos".
Y ejemplifica con el caso de las plantas que generan compuestos para su nutrición o para su protección. "Por eso manejamos productos que son nutricionales, para que crezcan más y mejor, y fitosanitarios. El producto final, por ejemplo los tomates, salen más bonitos, más grandes y de mejor calidad, sin tener contacto con agroquímicos". Explica que si bien los agroquímicos son más económicos que los químicos nutricionales, el costo beneficio es mayor para sus productos, con la salvedad de que en el próximo ciclo se tiene que aplicar más fertilizante, mientras que en el caso de la biotecnología es menos.
Alfredo Suárez aclara que sus productos son preventivos. "Es como un bebé, que si se cuida desde un principio será mucho más sano, y lo mismo ocurre con una planta, que si se cuida desde el invernadero, desde que es semilla, será mucho más sana cuando empiece a dar frutos".
Además, han descubierto que la vida de anaquel que tienen los productos, utilizando todo el proceso, se extiende mucho. "En lugar de echar a perder tus tierras se mejoran con esta tecnología", insiste.
Crecimientos sostenido
La empresa nació en 2003 y su crecimiento ha sido vertiginoso. El año pasado facturaron 3 millones de dólares y esperan cerrar 2008 con ventas por 5 millones de dólares. Su CAR (Crecimiento Anual Compuesto), ha sido de 50% promedio.
En 2007 empezaron a desarrollar ya la tecnología, pues al principio sólo distribuían los productos.
Alfredo explica que él inició con la biotecnología a partir de la crisis de 1994, cuando dice, "se reinventó" a través de unos diplomados que tomó en el Programa Universitario del Medio Ambiente (PUMA) de la UNAM, y se dio cuenta de que había una gran oportunidad de negocio en la biotecnología. En un principio se asoció con otras personas, pero en 2003 él les compró toda la empresa.
Actualmente AliBio es el mayor proveedor de probióticos -que sustituyen a los antibióticos y a los químicos- en la acuacultura, principalmente en Sinaloa y Sonora.
Para 2008 ya tienen confirmado un proyecto de exportación de biotecnología para Ewos, empresa noruega, que es la mayor productora de salmón en el mundo, para su planta en Chile.
Más información:
http://www.alibio.com.mx/