Cuando nadie hablaba de biotecnología, ella ya tenía varios proyectos en desarrollo; cuando las grandes empresas no le apostaban a esta área, ella tenía varios de sus productos en el mercado.
Gladys Hoyos es una de las pioneras en el tema de biotecnología en México y con su empresa Altech actualmente es una de las líderes en el segmento de flora benéfica para animales.
Hoyos relata que sus inicios fueron en la década de los 80, cuando de regreso de un doctorado en Francia, Grupo Desc la contrató para analizar oportunidades de negocios en el campo de la biotecnología.
El conglomerado no le vio futuro a esta actividad y decidió centrarse en otras áreas como autopartes, químicos, productos de consumo, alimentos e inmobiliario.
Hoy, Grupo Desc es una empresa con dificultades, mientras Altech es una mediana empresa con un futuro promisorio.
Debido a la salida de Grupo Desc, la emprendedora decidió mantener sus investigaciones sobre biotecnología y fundó su propia empresa.
De esta manera nació Altech y pronto puso en el mercado aditivos para animales con el objetivo de aminorar el estrés de los mismos, mejorar su digestión y en suma impulsar su crecimiento.
Sin embargo, el camino no fue fácil: “La gente decía que estábamos locos, que los productos desarrollados por la empresa eran muy caros y nadie los compraría, y eran mejores las alternativas a partir de químicos tradicionales”. Hoyos señala que cuando se entra al mercado con productos o servicios novedosos la resistencia al cambio es impresionante.
“Si a esto le sumamos que estábamos dirigiéndonos a un segmento muy cerrado como lo es el de los productores agropecuarios, el tema se complicaba”.
Para Hoyos la labor de evangelización fue ardua, pues los productores de pollo, res o cerdo no tienen mucha confianza en los estudios científicos. Ellos quieren ver los resultados en su rancho.
“Para nosotros era complicado hacer demostraciones, pues nuestros desarrollos estaban perfectamente controlados en laboratorio, pero cuando salíamos a campo la situación se complicaba.
Pese a ello, el avance no se detuvo: “Soy una optimista de toda la vida. Cuando empezamos la empresa éramos únicamente cuatro personas, pero siempre estuve empujando para que la gente conociera nuestros productos y en un año comenzamos a tener un punto de equilibrio”.
“No hay recetas mágicas en los negocios. En este mundo se requiere de 1% de inspiración y 99% de transpiración”, expone.
Luego de cinco años de operación, Altech comenzó a tener buenas utilidades y hoy día cuenta con dos plantas en Ciudad Serdán, Puebla.
El panorama en 2008
Hoyos explica que el repunte de sus ventas siempre fueron al alza, basadas en un esfuerzo increíble por que la gente conociera sus productos y gracias a que siempre le apostó a la investigación para mejorarlos. Comenta que Altech se dedica únicamente al mercado mexicano y en los últimos años ha visto cómo la competencia de empresas de biotecnología es más fuerte.
Explica que la apertura del campo mexicano en este año que comienza es un foco amarillo para su empresa. “El riesgo radica en que Estados Unidos nos inunde con cárnicos y eso orille a los productores locales a salirse del mercado, con lo cual impactaría en la demanda de sus productos.
Incluso afirma que las primeras secuelas se dieron este año, pues muchas de las granjas de cerdos redujeron sus existencias.
“Debido a los altos precios de los granos, los campesinos disminuyeron su producción y nuestras ventas han caído un poco.
Explicó que otro riesgo es que los productores usen aquí artículos prohibidos en otros países, los cuales son más baratos.
Explica que uno de los frenos parta su negocio es la falta de certeza jurídica, pues en México la biotecnología aún no está protegida.
Para Hoyos la enseñanza de su trayectoria es haberse convertido en una empresaria sin siquiera proponérselo: “Para mi la satisfacción más grande es darle empleo a 500 personas de manera directa, además de los indirectos. Creo que es un paso que muchos mexicanos debemos explorar, sobre todo en un país donde el desempleo es alto”.
Hoyos no se detiene. En 2006 lanzó tres nuevos productos, los cuales están en etapa de posicionamiento de mercado y espera seguir un ritmo de crecimiento de dos dígitos: “Cuando iniciamos llegamos a tener tasas de crecimiento arriba de 30%. Ahora no llegamos a esos niveles, pero seguimos creciendo con mucha fuerza”.