Buscar en:
 
Negocio de manjar peruano

La palabra alfajor es de origen árabe y significa alegría; Maricarmen Morote empezó a fabricar este postre hace once años en la cocina de su casa , el negocio aún es casero, pero hoy elabora más de 250 mil galletas en temporada navideña y vende en grandes tiendas
Negocio de manjar peruano
El Alfajor es una empresa cien por ciento casera, pero que produce 250 piezas al mes en temporada navideña(Foto: )
Negocio de manjar peruanoNegocio de manjar peruano
- A   A   A +

Ana María Rosas / ELUNIVERSAL.com.mx
El Universal

Lunes 31 de diciembre de 2007

La palabra alfajor es de origen árabe y quiere decir alegría, le da nombre a un postre que consta de dos galletitas -tipo mazapán- rellenas con dulce de leche espolvoreada con azúcar glass, o al menos esta es la receta del alfajor peruano, conocido también como o "manjar blanco", que Maricarmen Morote empezó a elaborar como un simple pasatiempo cuando estudiaba contaduría en el tec de Monterrey.

En entrevista vía electrónica con ELUNIVERSAL.com.mx, Maricarmen narra que cuando iba a casa de sus compañeras del Tec ella siempre se ofrecía a llevar el postre: "A mis amigos les encantaba y yo estaba orgullosa de llevar algo peruano".

Aclara que en un principio los elaboraba su madre, pero posteriormente ella empezó a prepararlos, una vez que se casó seguía llevando sus alfajores a todas las reuniones, pero un día una amiga le pidió 500 y le "exigió" que le cobrara. Al poco tiempo se empezó a correr la voz y algunos amigos, principalmente peruanos, la llamaban para hacerle pedidos.

Maricarmen preparaba la masa, la estiraba y cortaba los alfajores con la boca de un caballito de tequila, que era del tamaño perfecto, "los rellenaba con un cuchillo, el horno era chiquito, entraban apenas unas 90 galletas".

Y aclara: "no necesitaba más, ya que lo hacía como un pasatiempo, muy a gusto en casa mientras cuidaba a mi niña, que en ese tiempo tenía dos años".

Al poco tiempo Maricarmen puso los alfajores en una cajita con un listón para que se vieran más coquetos. "Fue así como me animé a llevarlos a la tienda de regalos del Hospital Ángeles del Pedregal. Un poco nerviosa, porque no sabía ni a cómo venderlos ni cuál era el procedimiento, me avente a hacerlo. Dora, la gerente, quedó fascinada con el producto y me pidió 20 cajas. ¡Ese fue mi primer cliente!", rememora la pequeña empresaria.

En ese momento nació El Alfajor, cuando Maricarmen decidió remodelar el cuarto de servicio de la azotea de su edificio: "Se trataba de un cuartito de doce metros cuadrados. Compré una estufa más grande y puse una larga tabla", dice y añade que empezó con una empleada.

Meses más tarde empezó a vender en Perisur, en una carreta y en ese momento cambió todo.

El negocio creció y tuvo que ocupar cuatro empleadas en la mañana y cuatro en el segundo turno. "Necesitaba dos turnos porque mi estufa era casera y se tardaba de 30 a 40 minutos en hornear la galleta".

Incluso, prosigue Maricarmen, "en épocas de Navidad y día de madres, tenía que hornear en el cuartito de azotea, en mi casa y en la casa de mi mamá. Subían y bajaban charolas. La sala, el comedor, todo estaba lleno de galletas, cajas, empaques listones...".

Incluso hubo ocasiones en que no dormía porque tenía que hornear en su casa.

"Ante el aumento de ventas, tuvimos que comprar un horno semi industrial que horneaba en 10 minutos 8 charolas grandes y ya no cortábamos con un vaso de tequila sino con una placa que cortaba de 30 a 60 discos -galletas- a la vez.; ya no rellenábamos con un cuchillo, sino con mangas especiales".

Pasó el tiempo y tuvo que buscar un local, encontró uno justo a dos cuadras de su casa, de apenas 18 metros cuadrados, pero suficiente.

Poco a poco entraron en algunas pastelerías, tiendas de delicatessen, Liverpool ( Polanco, Perisur, Insurgentes, Coapa y Satélite ) y algunos Superama (los tres de Cuernavaca , de Chiluca y otros más que tenían sección de Café y Tabaco).

Actualmente operan en un local con 25 metros cuadrados y elaboran en promedio 80 mil discos de galleta al mes, (en un alfajor se utilizan 2 discos ), y en temporada navideña triplican la producción, es decir hacen poco más de 250 mil discos.

Así, el negocio que inició hace once años con un sólo tamaño y un estilo, en este momento ya ofrece hasta un pastel de alfajor para 15 personas y una variedad de coberturas como son con nuez, chocolate y coco.

"Sigue siendo un negocio casero, mi hija -Michelle, de 14 años, quien es ya una auténtica empresaria- y yo seguimos haciendo la receta secreta", concluye.

Y la buena noticia es que El Alfajor inicia 2008 con el pie derecho. Este 4 de enero abrirá nuevamente una tienda, en el rumbo de San Jerónimo.

Más información: 56 52 07 75


 




El UNIVERSAL | Directorio | Contáctanos | Código de Ética | Avisos Legales | Publicidad | Mapa de sitio
© Queda expresamente prohibida la republicación, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL