Alaska se ubica en
el extremo noroeste del continente americano y fue integrado como estado de los
EU en el año 1959. Este estado está rodeado por los océanos Ártico y Pacifico y
comparte frontera con Canadá. Está separado de Rusia por el estrecho de Bering.
Tras la Segunda Guerra Mundial se construyeron importantes
carreteras y también bases militares,
que promovieron el asentamiento de ciudadanos norteamericanos en este
territorio.
La riqueza de Alaska no sólo se encuentra en su buena
situación estratégica sino también en la importancia de su riqueza natural, que
incluye la gran cantidad de yacimientos petrolíferos. Esto se ha aprovechado
para que la mano del hombre construyese grandes oleoductos como el Trans Alaskan Pipeline.
Inmensa riqueza natural
Dentro de las maravillas que podemos encontrar en Alaska hay
que destacar la riqueza natural. El multiculturalismo que se encuentra en este
estado es muy significativo, puesto que el origen de sus pobladores es
múltiple, con influencias, rusas, indo-esquimales, etc.
Entre sus principales bienes naturales hay que destacar el
Parque Nacional de Denali, donde nos encontramos la montaña más grande de
Norteamérica, el monte McKinley. Además de otros sistemas montañosos como
Chugach State Park, Valle y la Península de Kenai.
También es de destacar la importancia de las regiones
costeras, ríos salvajes y los impresionantes glaciares que pueblan esta zona
del norte de América que colinda con el círculo polar Ártico.
En el interior del país se puede disfrutar de la extensa
selva. Aparte del impresionante conjunto natural, hay que subrayar la
importante fauna que puebla la zona.
Dentro de las actividades que se pueden desarrollar en
Alaska destacan la pesca con mosca, en agua salada, en agua dulce, e incluso en
el hielo, ya que existen 3 millones de
lagos y 3000 ríos y arroyos.