Doña Elvira Gorletti de Fontana y su hijo, Emilio Fontana,
llegaron de Italia a México hace más de cien años y decidieron poner una tienda
de pastas que llamaron La Sopa Italiana. El negocio ha pasado de generación en
generación y ha estado ubicada desde
siempre en la calle de Ayuntamiento 12, zona de ultramarinos, en el meritito
centro de la capital
Lo cierto es que sin saberlo, es casi seguro que usted haya
probado las pastas que se venden en esta tienda, pues entre sus principales clientes se encuentran El Palacio de
Hierro y el restaurante Guadiana 19, solo por mencionar algunos.
Ernesto Valett Barboza está al frente de la empresa desde el
año 2001, cuando recibió el negocio como una herencia en vida de su padre.
En entrevista con ELUNIVERSAL.com.mx, cuenta que en aquella
época el negocio era más grande, pero enfrentaba problemas financieros. Tenía ocho tiendas, la fábrica y una tercera empresa de
distribución que fundaron su padre y su tío años atrás.
Cuando Ernesto lo heredó, siguiendo lo aprendido en sus
clases durante la carrera de Administración de Empresas, decidió "achicar" el negocio para hacerlo más eficiente; se quedó
solamente con tres tiendas y la fábrica, ubicada en la zona de Satélite.
En el caso de la fábrica, pasó de un terreno de cien metros
cuadrados que costaba 15 mil pesos de renta a un terreno más chico con 6 mil
pesos de renta; además se pagaron los créditos y se eliminó a los clientes de
mala paga.
Ernesto explica que luego de regularizar su situación
financiera, el negocio ha sobrevivido porque su gran virtud es que 90% de las
ventas son en efectivo, por lo cual no tienen crisis de activo circulante.
Para consolidar su negocio buscó mejores clientes, como El
Palacio de Hierro, al que le vende desde hace seis años tallarín de huevo,
canelón seco y lasaña seca.
Anteriormente le vendía a Sanborns, pero como ahí tienen
muchos días de crédito y no les convenía, mientras que el Palacio de Hierro
paga cada 30 días.
El reto para el 2008 es abrir un departamento de ventas que
se dedique a buscar nuevos clientes, aunque tengan que sacrificar precio,
porque hay mucha competencia hoy en día.
Aclara que no piensa franquiciar su negocio y tampoco quiere
asociarse, aunque sí le interesa distribuir más producto.
En este punto, el entrevistado dice que sus principales
competidores son tiendas que han sido abiertas por personas que antes
trabajaron en La Sopa italiana. "Hicieron escuela, se aprendieron las recetas y
se fueron a poner su propio negocio".
Diciembre me gusto...
El mejor mes para las ventas de pasta es sin duda diciembre,
ya que su producción pasa de dos toneladas al mes a cinco toneladas.
Con las ventas de diciembre se capitaliza la empresa y en
enero se adquiere todo aquello que necesite la empresa para su reorganización.
Los productos más solicitados son los ravioles, los
tallarines y los canelones; la salsa de
la casa -con o sin carne- , receta que
trajo Elvira Gorletti desde hace cien años, también es de lo más pedido por los clientes.
La charola de ravioles, con cinco docenas, tiene un precio de 75 pesos, mientras que un frasco de la salsa de la casa cuesta 65 pesos.
Actualmente Benepasta tiene dos sucursales (en Fresa 142 y
en Satélite, en Circuito Circunvalación Poniente), además de la casa matriz en
Ayuntamiento 12.
Más información: 55 12 8012