Bien dicen que la moda va y viene, y así como lo de hoy es lo retro en cuestiones de arquitectura, decoración , en el vestir y hasta en las series de televisión, en materia de juguetes la cosa no podía ser diferente.
Hace 60 años nació Juguetes Pigo, que con la marca Periquín ha estado prácticamente en todos los hogares mexicanos con su tradicional teléfono con rueditas o su avioncito. La empresa es tan reconocida que incluso hace algunos años formó parte de la publicidad de un banco para promover a las pequeñas y medianas empresas mexicanas.
Esta empresa juguetera fue pensada hace 60 años por el señor Pedro Íñigo Camacho y a pesar de que toda su línea de juguetes se puede considerar de tradición, hace algunos años decidió lanzar sus juguetes coleccionables. Se trata de un juguete articulado que es una réplica exacta de una de las creaciones con las que en 1965 inició el camino de Juguetes Periquín. Entre estos juguetes se encuentra un elefante, tipo Dumbo pero cuyas piernas son cuatro ruedas, y un perrito con las mismas características.
Su actual director, Jorge Íñigo, se ha enfrentado a diferentes problemas durante estos años, principalmente al ingreso de juguetes japoneses, así como al hecho de que los niños cada vez prefieren más jugar con consolas de videojuegos.
Por otra parte, en septiembre de 2000 Jorge tuvo que hipotecar su casa para poder pagar los créditos que adquirió para hacer crecer su empresa.
Los juguetes Periquín se ofrecen en cadenas comerciales como Comercial Mexicana, Wal-Mart, Gigante o Liverpool, principalmente subsisten con créditos que les otorgan los proveedores.
En la industria del juguete la mayor parte de las entregas se hace entre julio y agosto y los pagos se realizan hasta enero por las temporadas de venta. "De ahí la necesidad de contar con recursos para poder echar a andar la producción del siguiente año", explica personal de ventas de la empresa.
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