Consciente de que 70% de sus ventas se llevan a cabo al inicio de clases, Berol impulsa nuevos negocios para lograr que sus productos se vendan a lo largo de todo el año.
Carlos Jiménez Paniagua, director de Berol México, expresó que la compañía le apuesta fuerte al mercado mexicano, y prueba de ello es el cierre de la planta en Tlalnepantla para trasladarla a Mexicali, Baja California.
“Con ello, ampliamos nuestra capacidad de producción, introducimos tecnología de punta y estamos lanzando al mercado nuevos productos.”
Como ejemplo puso la tinta Uniball, la cual evita fraudes pues sus partículas de color se adhieren a las fibras del papel, que son imposibles de borrar, lavar o eliminar, explicó Jiménez.
“Identificamos que los consumidores no tenían un producto que les ayudara a firmar sus documentos con seguridad. Este problema trae pérdidas millonarias. Por ejemplo en Estados Unidos cada año hay daños por 815 millones de dólares por falsificación de firmas en cheques. En México el monto asciende a 100 millones de pesos”.
Jiménez comentó que la compañía le va a apostar a este tipo de productos: “Vamos a atender a nichos de mercado muy específicos para que nuestro negocio se diversifique y se pueda vender todo el año”.
Respecto de si internet y el mundo de la tecnología, como las agendas electrónicas no les han robado mercado, el ejecutivo explicó que no es así: “Tenemos ritmos de crecimiento de 3% anual desde 1997 y mantenemos 31% del mercado del negocio de escritura”.
El director de Berol explicó que, aun cuando mucha gente se muda a computadoras, celulares o PDA para anotar sus tareas, la escritura en papel se mantendrá.
Jiménez Paniagua externó que la clave del éxito de la compañía es estar a lo largo de la vida de los “escritores” y tener un producto para cada edad.
“Por ejemplo, cuando los niños están en etapa preescolar contamos con crayones, más tarde se mudan a lápices y bolígrafos y cuando son adultos, adquieren plumas de mayor calidad para sus actividades ejecutivas”, afirmó.
China sí pega
Jiménez comentó que la compañía enfrenta una buena competencia por parte de Bic y Farber, entre otros, pero quien más le ha pegado al sector es China.
“Los productos chinos han tomado una pequeña participación en los mercados informales. No se ven tanto en los canales establecidos, como Wal-Mart o el mayoreo”. Afirmó que, pese a ello, la participación de mercado de los productos de origen asiático todavía no llega a doble dígito. Explicó que en los últimos años han tenido varios procesos de fusión, los cuales le han ayudado: “Ahora el reto es consolidar nuestras marcas y abrir nuevos nichos de negocios.”
Con alrededor de 450 empleos en su corporativo y planta de Mexicali, Berol está consciente del futuro de la escritura: “Tal vez más adelante no se use tanto la tinta y los ‘escritores’ muden a internet o alguna plataforma digital, pero ahí estaremos con nuestra marca”.
Explicó que, por ejemplo, han desarrollado productos de escritura a partir de láser, los cuales son ideales para trabajar en plataformas multimedia. “Es un ejemplo de que la marca Berol seguirá presente y nos adecuaremos a los nuevos tiempos.
La filial mexicana de Sanford Brands representa 60% del volumen de ventas de la compañía en América Latina y es la subsidiaria más rentable del mundo para la empresa estadounidense.
“Tenemos buen margen de ganancia en México y la marca está bien posicionada. El negocio es sustentable y esperamos que así siga en los próximos años”, concluyó.