De las Recetas de la Abuela es un negocio que empezó hace
siete años en la sala de televisión de la familia Sánchez Villareal, allá por
el rumbo de Las Águilas. Un buen día sacaron la TV y pusieron estufones. Sus
primeros clientes eran franquicias a quienes les ofrecieron hacer outsourcing
en el proceso de elaboración de sus
salsas.
En entrevista con ELUNIVERAL.com.mx, Erika Sánchez,
directora de administración de la empresa Fodd Service Internacional, cuenta
que estuvieron trabajando tres años y medio sólo con franquicias. Sin embargo,
explica que por lo general son muy celosos de sus recetas, "no entendían los
beneficios que les ofrecíamos, por ejemplo: Ayudamos a taco Inn a quitar su centro de distribución, el
Fogoncito redujo personal, los ayudamos a unificar los sabores de las recetas y
a optimizar costos".
Su ingreso en las tiendas de autoservicio fue casi por
casualidad.
Erika narra: "Cuando teníamos bomberazos íbamos a comprar el
chile al Superama de Axomiatla, en Las
Águilas, justo a la vuelta de la casa, pero un buen día el gerente se dio cuenta que comprábamos 15
ó 20 kilos de chiles y nos preguntó
`¿qué tienen?´ Le respondimos que una tienda de salsas y a los pocos días
empezamos a vender en ese establecimiento salsas con nuestra propia receta".
Narra que el primer día a las tres de la tarde el producto
ya se había terminado.
Esto fue lo que detonó todo, y el mismo gerente -de quien
Erika no menciona su nombre- los ayudó
a hacer su estudio de mercado y a mejorar su empaque.
Producto de la casualidad
Él gerente los apoyó para ir al departamento de compras de
Wal Mart a mostrar su producto. En este primer intento salieron de la oficina
con cajas destempladas, pues les dijeron que no les interesaba, pues ya tenían
otro proveedor.
Pasaron un par de meses y en un hecho providencial, el
vicepresidente de Wal Mart probó por casualidad las salsas y dijo: "Las quiero
en toda la marca". A los tres días les dieron la cita nuevamente en el
departamento de compras de Wal Mart y empezaron a vender.
Ante este nuevo reto Erika solicitó a su hermana que vivía
en Querétaro buscar proveedores de
verdura y un día, también en acto fortuito escuchó a un señor que hablaba de
comprar toneladas de verduras, ella se acercó y le preguntó si vendía verdura.
La respuesta fue que no, pero resultó ser el comprador de la cadena de tiendas de autoservicio HBE que
operan en Monterrey. El hombre se interesó en el producto, hicieron una cita en
Querétaro y hoy también son proveedores
de esta cadena.
Primeros tropiezos
Pero no todo has sido color de rosa. En Wal Mart les pidieron entregar punto a
punto. Así que casi de un día para otro crearon una empresa de distribución que
se llama FS Logistics que encabezan el
papá y el tío de Erika.
Al principio les dieron diez tiendas, pero poco a poco les
empezaron a abrir más y a los 10 meses ya distribuían su producto en todos los Superamas del DF y área
metropolitana.
"Al año nos abrieron los Súper Center de Wal Mart, pero aquí
tuvieron que modificar nuestro producto. En Superama vendíamos una salsa
gourmet, pero tuvimos que emigrar a uno más económico, pero con la misma
calidad".
Actualmente su producto estrella es una salsa de aguacate
que dura 30 días sin ponerse obscura. Esta salsa la venden en Wal Mart y en
HBE.
Inicia la consolidación
Hace una semana iniciaron con la distribución nacional de su
salsa en Wal Mart, esto significa pasar de una producción mensual de 30
toneladas de producto a 120 toneladas, pero aquí no termina la cosa, pues ya
los están buscando para vender en Oxxo
y en Soriana, así como en pequeños supermercados de Nuevo León.
"La verdad es que la realidad no la sabes hasta que empiezas
los proyectos", narra Erika y en este punto dice que también están buscando
exportar el producto. Incluso ya se les han acercado para exportar a Denver,
Houston, Nueva York y Los Ángeles.
Sin embargo esto no ha sido posible pues no cuentan con
apoyo del gobierno para exportar bajo el argumento de que apenas tienen un año
de haberse constituido como empresa.
En este punto, hizo un paréntesis para decir que el Banco
Nacional de Comercio Exterior los apoyó para hacer sus etiquetas, el tríptico
para las exposiciones y su imagen corporativa; ellos nos canalizaron con una
doctora para hacer los estudios de anaquel y todo el proceso que se requiere
para la FDA. Sin embargo aquí la experiencia no ha sido buena, pues el
Bancomext -a través de Proméxico- no ha
cubierto el costo de estos servicios que ellos ya pagaron.
Actualmente tienen 20 personas trabajando en una planta en
Las Águilas, en mil metros cuadrados.
Desde que iniciaron han mostrado crecimiento de entre 70 y 150% anuales, pero en este momento una consultoría financiera los está asesorando a fin de que puedan soportar los niveles de crecimiento tan altos.