España tendrá su propia versión de Las Vegas con la
construcción de un gran centro de ocio en Los Monegros, una comarca
desértica de la región de Aragón (noreste) que se quiere transformar en
un gran oasis de diversión y turismo.
Sobre 2.000 hectáreas
de Los Monegros, región de algo más de 2.700 kilómetros cuadrados y tan
sólo 21.600 habitantes, se levantará el proyecto bautizado como "Gran
Scala" , que contará con 32 casinos, 70 hoteles, 232 restaurantes,
medio millar de comercios, un hipódromo, un campo de golf y varios
parques de atracciones y museos.
La inversión, hecha pública
el miércoles por el Gobierno regional de Aragón e International Leiuse
Development (ILD) , un consorcio integrado por una docena de empresas
de diferentes países con sede en Londres, es mareante: cerca de 25.000
millones de dólares.
El dinero vendrá íntegramente de manos
privadas y el Ejecutivo regional afirma que servirá para revitalizar
económicamente una comarca,en la que la tranquilidad ha sido hasta
ahora la tónica habitual, como se subraya en los folletos turísticos.
Las
características físicas de este territorio deshabitado le han valido la
calificación de paisaje singularísimo y único en Europa, según se
explica en la página web oficial de Los Monegros, cuyo nombre viene de
la conjunción de las palabras "Montes Negros" .
El viajero
que circula entre Madrid a Barcelona puede ver el paisaje estepario de
la comarca, que no obstante hasta el siglo XIX tenía grandes bosques de
pinos y sabinas, que fueron talados para construir barcos durante el
auge naval en España.
El paisaje volverá a cambiar
radicalmente a partir de finales de 2008 cuando comiencen las obras de
un macroproyecto que abrirá sus puertas en 2010 y que estará concluido
en 2023, con el objetivo de atraer a 25 millones de turistas al año, un
80% extranjeros.
Los promotores quieren que "Gran Scala" sea
la segunda oferta mundial de casinos, sólo por detrás de Las Vegas, y
aspira a convertirse en el mayor destino turístico de la península
Ibérica, con una generación total de 65.000 empleos, directos e
indirectos.
Habrá tres parques temáticos -Spyland (espías) ,
Aquantia (agua) y Space Port (espacio) de la factoría Disney- y, según
las previsiones, Aragón se embolsará anualmente unos mil millones de
dólares y la Hacienda estatal unos mil 450 millones de dólares.
El
presidente regional de Aragón, Marcelino Iglesias, defendió el proyecto
y aseguró que se sustenta sobre "dos requisitos ineludibles" : la
reordenación del territorio para generar crecimiento en zonas
despobladas y el respeto al medio ambiente.
Los promotores
aseguraron que el desarrollo del proyecto contará con expertos en
materia de reciclaje del agua, sistemas de riego eficientes, y
preservación de suelo, fauna y flora.
Para los inversores es
también muy importante que Los Monegros esté dentro de un polígono
formado por los ríos Gallego, Ebro y Cinca, de los que se obtendrá el
agua, y que la comarca esté cerca de grandes núcleos de población, como
Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia, así como de algunas ciudades del
sur de Francia, las playas del Mediterráneo y las estaciones de esquí
del Pirineo.
Los ecologistas rechazaron el plan, que el
director ejecutivo de Greenpeace España, Juan López de Uralde, calificó
de "nuevo templo del consumismo más cutre" con el que "los promotores
pretenden pasarse toda la legislación ambiental por el arco del
triunfo" .
López de Uralde destacó que "cuando parecía que
por fin se empezaba a hablar en serio en España del medio ambiente y de
cómo gestionar los recursos naturales para evitar el colapso ecológico,
salta (...) el proyecto de construir una megaciudad del juego nada
menos que en el desierto aragonés de Los Monegros" .
Para el
dirigente ecologista es un contrasentido que en Zaragoza, la capital de
Aragón, se esté organizando la Exposición Internacional 2008 con la
sostenibilidad y el uso racional del agua como tema central y que, a la
vez "se ponga una alfombra roja a los que anuncian que reproducirán en
Los Monegros el modelo de Las Vegas" .
"El fenómeno de Las
Vegas, uno de los ejemplos de desarrollo más antiecológico que se
conocen, se basa en la destrucción del río Colorado (...). El lado
oscuro de tanto glamour es que el Colorado ya no desemboca en el mar,
al secarse antes de llegar, habiéndose destruido el delta" , dice López
de Uralde en la pagina web de Greenpeace.
pmm