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Resuelven obstáculos técnicos de grandes empresas

JackBe busca ampliar negocios en Europa, para ello ofrecerá su desarrollo de nueva tecnología y aplicaciones de internet enfocadas al mundo empresarial
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Roberto Aguilar / El Universal
El Universal

Jueves 29 de noviembre de 2007

En estos días, Luis Derechin prepara sus maletas para viajar a Europa. A pesar de su juventud, logró en pocos años captar la atención en el competido negocio de la tecnología y las aplicaciones que desarrolló junto con su hermano, ahora las utilizan grandes corporativos en todo el mundo. Y al viejo continente no va de paseo, su misión es ampliar la cartera de clientes de JackBe, el nombre de su compañía que tiene su base de operaciones en Washington, Estados Unidos.

Luis tiene 39 años recién cumplidos, pero cuenta con una basta experiencia en el arranque y formación de empresas. Su espíritu empresarial, dice, es resultado del entorno donde nació y vivió, porque fue testigo de los diversos negocios que inició su padre, que con más de 60 años de edad, sigue con el mismo entusiasmo para emprender nuevas aventuras.

Precisamente en un negocio enfocado a comercializar productos para el hogar, la necesidad de mejorar la operación de la firma motivó a Luis a buscar alguna solución utilizando la incipiente tecnología de internet que existía en México hace más de una década.

Desconocía de internet

“No sabÍa nada de internet, pero le pedí a mi hermano que mejorara la comunicación que teníamos con los vendedores, porque el sistema era demasiado lento y prácticamente nos aventamos como El Borras”, recuerda Luis, quien abandonó sus estudios de ingeniería en Sistemas en la Universidad de California, en San Diego, para seguir una “niña” que años más tarde se convirtió en su esposa y de regreso a México, también concluyó la carrera de Administración de Negocios en el ITAM.

Pero sin darse cuenta, Luis y su hermano Jacobo —licenciado en Sistemas Computacionales por el Tecnológico de Monterrey— se convirtieron en los pioneros de una tecnología que permite un uso más eficiente de internet, porque las actualizaciones de la red no necesitan desplegar toda la página, sino sólo los datos que el usuario requiere, acortan do considerablemente los tiempos de respuesta y ofrece altos niveles de seguridad para realizar cualquier tipo de transacción, y que en el lenguaje tecnológico se conoce como Ajax.

La solución de los emprendedores mexicanos se mejoró en la práctica a tal grado, que decidieron ofrecerla a otras empresas y así fue como nació JackBe, que de inmediato llamó la atención de los fondos de inversión internacionales especializados en tecnología y para 2002 recibió su primera inyección de capital por 3 millones de dólares, y con ello también la decisión de mudarse a Estados Unidos para tener una plataforma más amplia de desarrollo y proyección.

La segunda ronda de financiamiento, en 2005, fue por 6.5 millones de dólares y a finales de octubre de este año llegaron más recursos, pero esta vez por 9.5 millones de dólares. “Mi papá me pregunta qué hago con tanto dinero, con 19 millones de dólares”, dice sonriente Luis, quien explica que la mayor parte del capital se utiliza para atraer más talento humano que refuerce sus aplicaciones y responder de mejor manera a la creciente competencia, así como a las nuevas necesidades de sus clientes, que actualmente suman más de 50 e incluyen firmas de la talla de Citigroup, BBVA, Sears, Tupperware, Forbes, Telefónica de España, el Servicio de Administración Tributaria y la Secretaría de Hacienda, entre otros.

JackBe aún tiene mucho camino por recorrer y sigue desarrollando aplicaciones enfocadas al mundo empresarial, pero también sabe que algunos de los gigantes tecnológicos entraron a la competencia. “Pero la vida no es una carrera de velocidad, sino de obstáculos y lo más importante es estar dispuestos a entender cómo superarlos”, reflexiona.

Para Luis, la actitud es el elemento más importante para lograr retos ambiciosos que no sólo se aplican a los negocios sino a la vida misma.

“Desgraciadamente, en nuestra cultura, cuando se dice que alguien es ambicioso, tiene una connotación negativa, pero cuando se habla de este termino en otros lugares, el concepto es distintol, porque se piensa que la ambición es el motor del desarrollo”, concluye el empresario desde sus oficinas centrales en Estados Unidos.

 

 


 




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