En los años 50, cuando un niño se volvía delincuente, se decía que
era porque leía muchos cómics. Hoy se argumenta que se debe a que es
adicto a los juegos de video. No obstante, estudios científicos arrojan
que los pequeños que tienen acceso a videojuegos tienen mejores
aptitudes que los que no tienen contacto con ellos.
Agilidad y
velocidad mental, además de la pérdida del miedo a la tecnología, son
elementos que los videojuegos desarrollan en los infantes, a decir del
especialista francés Didier Pasamonik, quien sin embargo advierte que
también hay elementos nocivos. “La responsabilidad está en los
educadores, en primer lugar en los padres. Ellos son los que tienen que
regular el material que llega a las manos de sus niños.”
El autor
del libro Los videojuegos explicados a los padres, escrito junto con
Michel Croitoriou, está en México para participar en el ciclo de
conferencias Cómic y Videojuegos en Francia, que se llevará a cabo de
lunes a miércoles tanto en la Casa del Lago Juan José Arreola como en
la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil.
El
especialista asegura que aún hay argumentos en contra del cómic y el
videojuego, a los que califica como desarrollos culturales, centrales
en la educación de los niños. “Vivimos en un mundo de texto asociado
con la imagen, por ejemplo la tv, internet y videojuegos. Es crucial
que los niños identifiquen y domen esta cultura”.
Pasamonik
propone dos ejemplos contrastantes: por un lado el juego Mortal Kombat,
en el que luego de golpear al contrincante y cuando éste ya está en el
suelo, la máquina ordena acabarlo. Por otro lado está un juego de
estrategia en línea llamado The Sims, en el que a partir de la nada se
puede crear un universo y personajes cuyo éxito se basa en cooperar.
El
desarrollo de los videojuegos es tal que su nivel de producción es
similar al de la industria del cine y seis o siete veces más importante
que el de la historieta. Fenómenos como Spiderman tienen éxito en los
tres formatos. El especialista afirma que más de 50% del mercado de
videojuegos está dirigido a los adultos.
La sofisticación de las
imágenes está muy vinculada con el cine. Pasamonik señala ejemplos como
Syberia o Dofus, juego de rol multijugador con más de 5 millones y
medio de usuarios.
En Francia, el desarrollo de los videojuegos
se nota en compañías como Asobo Studio, Infogrames y Ubisoft. Además
cuentan con la Escuela Nacional de Juegos y Medios Interactivos
Numéricos, en donde es profesor de informática Alexandre Topol, uno de
los invitados al ciclo.
Alexandre explica que la escuela fue
fundada en 2001. Hoy recibe casi 500 solicitudes de las cuales se
aprueban 50, distribuidas en las especialidades de programación, diseño
visual, sonoro y de juego, ergonomía y jefes de proyecto; 90% de los
egresados entra al mercado laboral.
Topol afirma que “la manera
de crear un juego de video se asemeja mucho a la técnica del cine, en
lo que toca a la narración. La única diferencia es que el juego permite
la interactividad.” Hacia el futuro, ve un videojuego en el que las
manos no tendrán el monopolio del control sobre el programa. Se
involucrarán los sentimientos. “Habrá sensores para medir parámetros
fisiológicos que detecten si el jugador está estresado o tenso. Cada
vez vamos a integrar más el temperamento. Esto puede asustar.”
Si
bien Francia tiene una regulación en la producción y distribución de
videojuegos, internet sigue siendo un espacio libre en el que “existen
muchos minijuegos políticamente incorrectos. Regularmente recibo ligas
para juegos racistas o pederastas. No estoy de acuerdo, pero ese es el
problema para todo lo que hay en la red. No soy sicólogo ni sociólogo.
Como padre de familia creo que los juegos violentos provocan que los
niños y jóvenes pierdan la noción de lo que es matar. Yo limito a mis
hijos el uso de este tipo de cosas”.