Fotografiar atardeceres puede ser tan trillado que no se menciona en
muchos libros de fotografía, pero la la gente lo sigue haciendo, así
que el primero de muchos consejos es éste. ¿Cómo hacer para que un
atardecer no sea sólo un sol rojo o amarillo en el horizonte?
Es sencillo salir de la rutina: busca un elemento extra, digamos una
persona, esto te dará una idea de cómo se observaba el lugar o qué tan
grande era la playa.
Fotografiar el Arco de Los Cabos o La Quebrada, en Acapulco, le dejarán claro a cualquiera cómo era el atardecer y dónde era.
Sigue el principio básico del contraluz. Si usas la cámara totalmente
automática y enfocas a una persona que se interpone entre tú y el
paisaje, tu equipo buscará un tiempo de exposición demasiado
prolongado. El modelo se verá gris y el fondo sobreexpuesto.
La clave en estos casos es medir la luz en un punto medio, entre el
sol, que será la parte más clara, y el objeto en contraluz, que se ve
negro.
También deberás recordar que los momentos finales del atardecer sólo
duran unos minutos, así que si usas un enfoque y medición de luz manual
deberás subexponer y sobreexponer muchas veces para tener una correcta
exposición debido a la variación de la intensidad de la luz.
En próximas ediciones hablaremos de cómo hacer que el fondo permanezca
correctamente expuesto, y el elemento en primer plano esté debidamente
iluminado.